Ivel Hernández estalla contra los Oscar: «podría ser mejor» la selección en efectos visuales

«Es un año raro para la categoría de efectos visuales; creo que la competencia pudo haber sido mejor», dijo Ivel Hernández en una entrevista con MILENIO, y sus palabras encendieron un debate que va más allá de la alfombra roja: ¿qué deben premiar realmente los Oscar en VFX, la espectacularidad narrativa o la precisión técnica detrás de cada fotograma?

La mexicana, parte del equipo de efectos visuales de Avatar 3: Fuego y cenizas, no se guardó nada. Consideró la selección de la Academia como «desatinada» en categorías como Mejor efectos visuales y Mejor animación, y opinó que hubo proyectos con mayor peso técnico que quedaron fuera.

Entre los largometrajes nominados este año aparecen:

Película Comentario
Avatar 3: Fuego y cenizas Equipo con fuerte preparación técnica; Hernández especializada en humo y fuego.
F1 Nominada por su integración de efectos en secuencias de alta velocidad.
Jurassic World Rebirth Efectos de criaturas y escenarios digitales.
The Lost Bus Propuesta independiente con presencia en festivales.
Sinners Trabajo creativo que prioriza la narrativa.

Hernández reconoció haber visto todas las nominadas, pero dijo que le hubiera gustado ver otras ausencias notables: «Tron» o «Predador»—películas que, en su opinión, exhiben efectos visuales impecables— merecían un lugar en la contienda.

La crítica de Hernández no es un berrinche de premiaciones; es un llamado técnico y ético. «Hay que recordar que es una categoría enfocada en efectos visuales. No se llama Mejor fotografía con efectos visuales o Mejor historia contada con efectos visuales», señaló, y añadió que detrás de una escena «que se vea bonita» hay una cantidad enorme de trabajo científico y riguroso que muchas veces no se evalúa a la hora de votar.

¿Qué pretende subrayar la artista? Que los VFX no son solo adorno. Hernández insiste en la importancia de la verosimilitud física: cuando una explosión, una nube de humo o el comportamiento de partículas está hecho con criterios «físicamente correctos», el resultado convence porque replica cómo funciona el mundo real. Esa precisión, dice, debería ser un factor determinante para los jurados.

Su trayectoria avala la observación. Egresada del Tecnológico de Monterrey en Animación y Arte Digital, Hernández suma créditos en grandes producciones internacionales. Entre sus participaciones más destacadas están:

  • Avatar: Fuego y Ceniza (2025) — especializada en humo y fuego.
  • Avatar: El Camino del Agua (2022) — trabajo en partículas de agua.
  • Dune (2021) — parte del equipo de VFX; la película ganó el Oscar a Mejor efectos visuales en 2022.
  • El planeta de los simios: Nuevo reino (2024)
  • Transformers: El despertar de las bestias (2023)
  • Otros créditos: Sonic, Nyad, Ad Astra, entre varios.

Hernández recuerda el trabajo detrás de una de las escenas más complejas de Avatar 3: la secuencia en la que los Ashes abordan barcos Na’vi y los incendian. Desarrollar explosiones que se expandieran con naturalidad sobre estructuras gigantes y en movimiento implicó, explicó, combinar referencias de estudios académicos, simulaciones físicas y una escala de trabajo real que dejó «pesadillas» al equipo.

La discusión que plantea la animadora toca varias aristas centrales para la industria y para el público:

  • Transparencia técnica: ¿Están los procesos y criterios de evaluación de los Oscar lo suficientemente claros para valorar la complejidad técnica?
  • Equilibrio entre arte y ciencia: ¿Debe premiarse la integración narrativa por encima de la rigurosidad técnica, o viceversa?
  • Oportunidad para la industria nacional: Voces como la de Hernández visibilizan el talento mexicano en una industria global cada vez más dependiente de equipos internacionales.

Desde una perspectiva institucional, la Academia argumenta habitualmente que las nominaciones responden tanto a la innovación técnica como al impacto en la narración cinematográfica. Hernández contesta que esa mezcla no debe diluir la medición del grado de dominio técnico: «No es solamente hacerlo bonito y ya», dice. Para ella, la formación científica y la actualización constante son lo que distingue a los equipos ganadores.

Qué viene ahora

La polémica encendida por Hernández no va a cambiar la lista de nominados, pero sí puede influir en dos frentes. Primero, en la discusión pública: al colocar en el centro de la conversación la necesidad de criterios técnicos claros, presiona a academias, votantes y festivales a explicar mejor sus decisiones. Segundo, en la industria: jóvenes artistas y estudios pueden tomar el mensaje como hoja de ruta para enfatizar la formación técnica junto con la creatividad.

Hernández guarda ambición: aspira a supervisar su propio proyecto de VFX y sigue un camino marcado por la disciplina, la investigación y el trabajo en equipo. Su crítica a los Oscar no es una renuncia a la premiación; es una exigencia para recuperar la esencia de una categoría que, por definición, debería medir la excelencia técnica detrás de lo asombroso.

Fuente principal: entrevista con MILENIO; lista de nominados comunicada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.

¿Usted qué piensa? Dé un paso atrás y pregúntese: ¿prefiere que se premie lo que emociona al público o lo que técnicamente replica la realidad hasta el mínimo detalle? La discusión apenas comienza.

Con información e imágenes de: Milenio.com