Israel promete quedarse con «todos los territorios» en líbano y sigue demoliendo viviendas durante la tregua
Miles de desplazados regresan al sur pese a la cautela del Gobierno y Hezbolá; la tregua de 10 días arranca con pocos incidentes, pero con demolición de casas y tensiones que no se apagan.
La tregua de 10 días en el sur del Líbano entró en vigor a medianoche (23.00 en la península ibérica) y, aunque transcurre con escasos incidentes, dejó sobre la mesa un mensaje contundente desde Tel Aviv: las tropas “permanecerán en todos los territorios que ocupan” y seguirán demoliendo viviendas en localidades fronterizas, según declaró el ministro de Defensa israelí, Israel Katz.
Ese anuncio ha encendido los temores de las comunidades afectadas. Miles de libaneses desplazados por los combates han comenzado a intentar regresar a sus casas en el sur a pesar de los llamamientos del Gobierno libanés y de Hezbolá a ser prudentes y evaluar cómo respira el alto el fuego. El riesgo de que la reconstrucción se convierta en un nuevo capítulo de desposesión y desplazamiento es real y palpable.
Qué ha ocurrido hasta ahora
| Hecho | Información disponible |
|---|---|
| Tregua | Alto el fuego de 10 días que entró en vigor a medianoche; se registra actividad reducida en la frontera. |
| Actos denunciados | El ejército libanés denunció “actos de agresión” por parte de Israel, incluido un ataque con dron que causó al menos un muerto, según comunicados oficiales. |
| Represalias | Hezbolá anunció ataques contra soldados israelíes en respuesta a incidentes en la línea fronteriza. |
| Posición de Israel | Israel Katz afirmó que las tropas permanecerán en los territorios ocupados y continuarán demoliendo viviendas en localidades fronterizas. |
Impacto humano
- Regreso prematuro: familias que perdieron todo regresan en busca de pertenencias y ver si sus casas existen aún; el miedo a nuevas demoliciones persiste.
- Servicios básicos dañados: agua, electricidad y comunicaciones siguen siendo intermitentes en gran parte del sur, complicando la vuelta y la ayuda humanitaria.
- Trauma y desconfianza: para muchos, esta tregua es apenas un respiro entre ataques; la sensación de inseguridad y desarraigo se mantiene.
Contexto y legalidad
La declaración de mantener “todos los territorios” ocupados y la política de demoliciones plantean preguntas legales y humanitarias. Organizaciones internacionales y expertos en derecho internacional suelen advertir sobre la protección de civiles en conflictos y la obligación de las fuerzas ocupantes de respetar la vida y la integridad de la población civil. En este caso, las afirmaciones oficiales de ambas partes —el ejército libanés y Hezbolá por un lado, y el Gobierno israelí por otro— dibujan un tablero donde la tregua puede convertirse en una pausa tensa y frágil si no se garantizan mecanismos de verificación y protección.
Reacciones y riesgos
- Gobierno libanés: llama a la prudencia y pide evaluación antes de retornos masivos para evitar víctimas civiles.
- Hezbolá: amenaza con represalias ante cualquier acción que considere agresión, lo que eleva el riesgo de violaciones del alto el fuego.
- Comunidad internacional: la falta de un control internacional robusto sobre las demoliciones y la ocupación aumenta la preocupación por la escalada.
Qué hay que vigilar en los próximos días
- Si Israel mantiene o amplía las demoliciones y qué criterios aplican para considerarlas “necesarias”.
- El número real de desplazados que regresa y las condiciones de acceso a agua, sanidad y refugio.
- Incidentes aislados que puedan romper la tregua: drones, ataques puntuales o movimientos de tropas.
- Intervención de mediadores o organismos internacionales para supervisar el cumplimiento del alto el fuego y proteger a civiles.
Conclusión
La tregua ofrece un respiro, pero las palabras del ministro israelí y las demoliciones en la franja fronteriza muestran que la paz aún está lejos. Para las familias del sur del Líbano, la pregunta ya no es solo cuándo volverán a vivir sin miedo, sino si volverán a tener casa. Las autoridades nacionales e internacionales tienen la responsabilidad de supervisar el alto el fuego, garantizar la protección de la población civil y evitar que la tregua se traduzca en una limpieza territorial de facto.
Fuentes: declaraciones oficiales del ministro de Defensa israelí Israel Katz, comunicados del ejército libanés y de Hezbolá, y testimonios de desplazados en el sur del Líbano.
