Inseguridad causa turbulencia en movimiento aéreo en Sinaloa
Culiacán y Mazatlán registran caídas significativas en el número de pasajeros y en la llegada de cruceros; autoridades, empresas y turistas sienten el impacto.
La inseguridad que marcó a Culiacán y Mazatlán en 2025 dejó secuelas visibles en el transporte aéreo y en la actividad turística, según el informe del Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA). Entre enero y noviembre, Culiacán movilizó 1 millón 967 mil pasajeros, una disminución anual de 3.4 por ciento, mientras que Mazatlán registró 1 millón 575 mil viajeros, 7.3 por ciento menos que en el mismo periodo de 2024.
| Terminal | Periodo | 2024 | 2025 | Variación |
|---|---|---|---|---|
| Culiacán (aéreo) | Ene-Nov | 2,036,000 | 1,967,000 | -3.4% |
| Mazatlán (aéreo) | Ene-Nov | 1,699,000 | 1,575,000 | -7.3% |
| Mazatlán (cruceros) | Ene-Oct | — | 79 arribos; 253,309 pasajeros | Arribos -9.2%; pasajeros -25.7% |
El informe también documenta un descenso en la llegada de cruceros a Mazatlán: entre enero y octubre se registraron 79 escalas, 9.2 por ciento menos, y 253 mil 309 pasajeros, una caída anual de 25.7 por ciento. Esos números afectan no solo a aerolíneas y puertos, sino a hoteles, prestadores de servicios turísticos, taxistas y comercios locales.
Diagnóstico y causas
- Percepción de riesgo. El especialista en aviación Fernando Gómez Suárez señaló que las alertas de viaje emitidas por gobiernos extranjeros, en particular el de Estados Unidos, ahuyentan al turismo internacional. «El problema con Sinaloa, pero principalmente con Culiacán, es la situación de la delincuencia organizada y alertas de viajes… «
- Miedo a los traslados por tierra. Gómez Suárez agregó que los pasajeros que llegan por avión deben continuar su viaje por carretera y temen operativos o retenes, lo que reduce la intención de viaje y obliga a familias y ejecutivos a elegir otras opciones.
- Competencia entre destinos. El analista destacó que turistas que antes elegían Mazatlán ahora optan por destinos con mayor percepción de seguridad como Los Cabos, Puerto Vallarta o Cancún.
Impacto en la economía local
La caída en el tráfico aéreo y en las escalas de cruceros se traduce en menos ocupación hotelera, reducción de ingresos para guías y agencias, y presión sobre empleos que dependen directamente del turismo. Para una entidad cuya actividad turística tiene una estacionalidad marcada, perder conectividad o confianza del viajero puede prolongar meses de recuperación.
Qué están haciendo y qué falta
- Medidas inmediatas. Fuentes del sector aeroportuario y del turismo señalan campañas de comunicación para reforzar protocolos de seguridad en terminales y coordinar traslados protegidos desde y hacia el aeropuerto.
- Coordinación institucional. Analistas piden más coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para garantizar corredores seguros y reducir la percepción de riesgo, incluida una estrategia de inteligencia y patrullaje focalizado en rutas turísticas.
- Promoción y diversificación. Operadores privados y cámaras empresariales proponen promociones enfocadas en turismo nacional y paquetes que reduzcan traslados por carretera, así como la diversificación de la oferta turística para atraer segmentos menos sensibles a la percepción de inseguridad.
Voces desde el terreno
El panorama ha llevado a cambios palpables: familias que antes escapaban a Mazatlán en temporada vacacional ahora consideran alternativas; pequeñas empresas reportan cancelaciones de grupos y menores reservas en fines de semana. Desde el sector público se reconoce el problema, pero persisten tensiones sobre cómo balancear operativos de seguridad con las garantías para viajeros y comerciantes.
Qué puede esperarse
La recuperación dependerá de dos factores: resultados concretos en la reducción de la violencia y una estrategia sostenida de recuperación turística. En el corto plazo es probable que la demanda se mantenga por debajo de niveles preexistentes mientras los viajeros valoren otras opciones. En el mediano plazo, campañas de confianza y mejoras en la seguridad en corredores turísticos pueden ayudar a recuperar pasaje y hasta atraer nuevas rutas.
Conclusión
Los datos de OMA muestran que la inseguridad no sólo es una cuestión de seguridad pública; es un factor económico que afecta empleos, ingresos y la vida cotidiana de comunidades enteras en Sinaloa. La solución requiere medidas simultáneas: seguridad efectiva, apoyo al sector turístico y comunicación honesta con la ciudadanía y los visitantes. Sin eso, la turbulencia en el movimiento aéreo podría prolongarse y profundizar sus efectos sociales y económicos.
Reporte basado en cifras del Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA) y declaraciones del especialista en aviación Fernando Gómez Suárez.
