Ieps dispara mercado negro de cigarros y engorda a los cárteles, alerta Anpec

El nuevo impuesto elevó los precios y abrió la puerta al contrabando; tres de cada diez cajetillas que se venden en México son ilegales, dice la organización de pequeños comerciantes.

El aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a los cigarrillos, vigente desde el 1 de enero, ha hecho estallar el precio en los puntos de venta y, según la Alianza Nacional de Pequeños Comercios (Anpec), ha alimentado en gran medida al mercado informal. “Actualmente, tres de cada diez cigarrillos que se venden en el país son ilegales. Sin lugar a dudas, esta política fiscal ha terminado por llenar las alforjas de los cárteles del cigarro de contrabando”, advirtió Cuauhtémoc Rivera, presidente de Anpec.

Un impuesto que encarece y un mercado que responde

De acuerdo con el informe semanal de Anpec, el precio al público se disparó —cajetillas que superan los 100 pesos— con incrementos promedio de entre 15 y 22 pesos por paquete. Ese salto hizo rentable la oferta ilegal: la diferencia entre una cajetilla legal y una de contrabando puede ser superior a 75 pesos, un imán para consumidores y vendedores ambulantes.

El resultado es un mercado “a plena vista”: vendedores en salidas del Metro, paraderos, cruceros y aceras ofrecen cajetillas sin control sanitario ni fiscal. El cigarro ilegal se vende suelto, a menores y sin trazabilidad, lo que, además de evadir impuestos, representa un riesgo directo para la salud pública.

La ley y el riesgo para el comercio formal

Las reformas al Código Fiscal de la Federación que entraron en vigor este 1 de enero refuerzan la obligación de verificar la legalidad de las cajetillas. El código de seguridad fiscal, único e irrepetible en cada paquete legal, es la prueba de que se pagaron los impuestos. Según Anpec, la ausencia de ese código o el uso de códigos falsos coloca al comerciante en riesgo de ser tratado como contrabandista, incluso si no tuvo intención de delinquir.

Sanciones que pueden quebrar negocios

Tipo de sanción Detalle
Penas de prisión De tres meses a cinco años por contrabando simple; de tres a nueve años si hay agravantes como códigos falsos, documentación fraudulenta o montos altos de impuestos omitidos.
Multas económicas Multas equivalentes al 130% hasta el 150% de las contribuciones omitidas, incluido el IEPS.
Decomiso Aseguramiento y decomiso definitivo de los cigarros y de los medios de transporte o almacenamiento.
Responsabilidad de terceros Comerciantes, distribuidores o cualquier persona que tenga en su poder cigarros ilegales pueden ser sancionados si no acreditan su legal estancia.

Impacto social y económico

El golpe al bolsillo del consumidor busca desalentar el tabaquismo y aumentar recaudación, pero, en la práctica, ha creado un perverso incentivo: el mercado ilegal baja el precio, concentra ganancias en grupos delictivos y deja sin protección y sin ingresos fiscales a las tiendas de barrio. Para muchas micro y pequeñas unidades económicas, una sanción fiscal o penal por vender cajetillas sin código puede poner en riesgo el patrimonio familiar.

Qué pueden hacer los comerciantes y autoridades

  • Los comerciantes deben exigir el código de seguridad fiscal en cada cajetilla y comprar únicamente a distribuidores formales, recomienda Anpec.
  • Las autoridades fiscales deben combinar fiscalización con campañas de inteligencia y control en puntos críticos: estaciones de transporte, tianguis y rutas logísticas donde se detecta la venta a gran escala.
  • Políticas públicas con enfoque integral: ajustar cargas impositivas, facilitar canales formales a pequeños distribuidores y fortalecer sanciones contra importadores y bandas organizadas que trafican cigarros.

Conclusión

La receta del gobierno —subir el IEPS para recaudar y desalentar el consumo— choca hoy con la realidad del mercado: un aumento abrupto en precios que ha creado el caldo de cultivo ideal para el contrabando. Mientras no se coordinen fiscalización, controles en la distribución y políticas que consideren el impacto en el comercio informal, las ganancias por el impuesto pueden terminar en manos de los cárteles y no en las arcas públicas ni en la salud de la población.

Fuente principal: Alianza Nacional de Pequeños Comercios (Anpec), informe semanal y declaraciones de Cuauhtémoc Rivera.

Con información e imágenes de: Milenio.com