Choque en Cuauhtémoc: Gobierno capitalino culpa a alcaldía por enfrentamiento con comerciantes
La Secretaría de Gobierno acusa a la administración de Alessandra Rojo de la Vega de no asistir a una mesa de diálogo, lo que derivó en confrontaciones entre comerciantes y personal de la alcaldía; comerciantes y vecinos exigen soluciones y prometen no bajar la guardia.
La calma volvió con dificultad a calles de la alcaldía Cuauhtémoc tras un nuevo episodio de tensión entre comerciantes y autoridades. La Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México responsabilizó a la alcaldía —encabezada por Alessandra Rojo de la Vega— de un «incidente» que, según el gobierno capitalino, se originó porque personal local no acudió a una reunión pactada con representantes del comercio informal y organizado.
De acuerdo con la versión oficial, la ausencia en la mesa de diálogo provocó que comerciantes frustrados bloquearan vialidades y se enfrentaran con brigadas de la alcaldía que intentaron pacificar la zona. Testigos describen empujones, insultos y un ambiente de alta tensión que obligó a la intervención de mediadores de la Secretaría de Gobierno para evitar que la situación escalará.
Por su parte, representantes de la alcaldía Cuauhtémoc niegan categóricamente que hubieran rechazado el diálogo y aseguran haber intentado coordinar la reunión en diversas ocasiones. En declaraciones públicas, funcionarios locales señalaron que la complejidad del tema —permisos, reubicaciones y operativos contra vendedores ambulantes— requiere más recursos y acuerdos claros con la Secretaría de Gobierno para avanzar.
Los comerciantes implicados, muchos de ellos con puestos tradicionales heredados de generaciones, explican que llevan meses esperando respuestas sobre permisos y reubicaciones. «Nos dejaron plantados», dijo uno de los líderes del contingente; «no pedimos lujos, solo que nos escuchen y nos regularicen». Su reclamo apunta a una percepción extendida: ausencia de comunicación institucional y acciones improvisadas que afectan el sustento de familias enteras.
Detrás del choque hay un problema persistente en la ciudad: la economía informal y la falta de acuerdos estables entre la administración central y las alcaldías. La Ciudad de México ha intentado en varias ocasiones ordenar el espacio público sin éxito sostenido; cada operativo o mesa fallida genera costos sociales y presión política.
¿Qué dicen las partes?
| Actor | Posición |
|---|---|
| Secretaría de Gobierno CDMX | Atribuye el conflicto a la falta de asistencia del personal de la alcaldía Cuauhtémoc a una reunión programada; pide investigación y coordinación. |
| Alcaldía Cuauhtémoc | Niega haber ignorado la convocatoria; afirma que hay intentos de diálogo y reclama más recursos y claridad en las responsabilidades. |
| Comerciantes | Denuncian abandono, falta de permisos y reubicación forzada; exigen soluciones concretas y mesas de trabajo permanentes. |
El enfrentamiento no solo dejó tensión en las calles: también reavivó el debate sobre quién tiene la última palabra en la regulación del comercio ambulante en la capital. Vecinos se quejaron del desorden y la inseguridad; usuarios del transporte público reportaron retrasos. Para los comerciantes, la disputa significa riesgo de multas, decomisos y, en el peor de los casos, perder el único ingreso familiar.
Especialistas consultados por este diario coinciden en algo elemental: la solución no es solo operativa, sino política y social. Requiere mesas permanentes con representación clara de la Secretaría de Gobierno, las alcaldías y los propios vendedores, acompañadas de rutas técnicas para regularización, alternativas de reubicación digna y programas de capacitación laboral.
En el terreno político, el choque abre otro frente: la fiscalización mutua entre poderes y alcaldías cuando las responsabilidades no están delimitadas. La ciudadanía, mientras tanto, reclama resultados y transparencia en la rendición de cuentas.
Qué sigue
- La Secretaría de Gobierno anunció la apertura de investigaciones internas y la convocatoria a nuevas mesas de diálogo.
- La alcaldía Cuauhtémoc promete presentar registros de comunicaciones y seguir negociando con los comerciantes.
- Los comerciantes preparan movilizaciones si no hay respuestas concretas en los próximos días.
Este choque es una señal de alarma: la convivencia en la capital depende de acuerdos claros y de la capacidad de las autoridades para ponerse en la misma mesa. Sin eso, los enfrentamientos se repiten y la ciudadanía paga la factura: calles bloqueadas, ingresos perdidos y una sensación persistentemente fracturada de la vida urbana. La invitación final es a la acción: que los interlocutores pasen de las acusaciones a soluciones tangibles que protejan tanto el orden público como el sustento de miles de familias.
