Horror en Sinaloa: fotógrafa embarazada de ocho meses asesinada en ataque dirigido

La Fiscalía de Sinaloa asegura tener imágenes y la identificación del vehículo del agresor; familiares y colectivos piden justicia y medidas reales de protección

Una fotógrafa que cursaba ocho meses de embarazo fue asesinada en Sinaloa en lo que autoridades califican como un ataque dirigido. La fiscal Claudia Zulema Sánchez informó este viernes que la Fiscalía General del Estado de Sinaloa ya cuenta con imágenes de la agresión y ha identificado el vehículo en el que se desplazó el presunto responsable.

El hecho vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de periodistas y trabajadoras de la comunicación en estados con altos índices de violencia. No se ha dado a conocer el nombre de la víctima por respeto a la familia mientras avanzan las pesquisas, según explicó la fiscal Sánchez a medios locales.

La versión oficial, proporcionada por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, señala que las indagatorias siguen su curso y que se trabaja en la localización y aseguramiento del vehículo ligado al ataque. Hasta ahora no se ha informado de detenciones ni de una línea clara sobre los posibles móviles, lo que genera inquietud entre colectivos de periodistas y defensores de derechos humanos.

Organizaciones ciudadanas y gremios periodísticos han exigido investigación transparente y medidas urgentes de protección para mujeres y comunicadores. La ausencia de protocolos eficaces y la impunidad histórica en casos de violencia ligada al ejercicio periodístico alimentan la desconfianza: «No basta con palabras, necesitamos acciones concretas», dijeron representantes locales.

El episodio también obliga a revisar el papel de las autoridades en la prevención. Sinaloa, como otros estados, enfrenta retos estructurales frente al crimen organizado y a la inseguridad que impactan directamente en la vida cotidiana de la gente: comercios que cierran, madres que evitan salir a ciertas horas y profesionales que trabajan con miedo.

La Fiscalía General del Estado de Sinaloa es la fuente principal de la información confirmada hasta ahora. Es indispensable que esa institución rinda cuentas públicas del avance de las investigaciones, que entregue resultados verificables y que se articulen acciones con instancias federales para garantizar la seguridad de la comunidad periodística y de las mujeres en general.

Mientras tanto, familiares y colegas esperan respuestas. Este crimen deja una pregunta que pesa en el ánimo colectivo: ¿qué más hace falta para que el Estado deje de reaccionar y comience a prevenir?

Con información e imágenes de: Latinus