Empresa inhabilitada por sobreprecios sigue facturando al Estado y suma 350 millones en contratos
Ciudad de México. Desde junio pasado, la Administración federal ha entregado cerca de 350 millones de pesos a la empresa Servicios Empresariales Blanroj, en más de 90 contratos para suministrar insumos médicos y uniformes. Lo grave no es solo la cifra: esos pagos se hicieron pese a que la razón social comparte dueños y representantes con Biomics Lab de México, una firma que la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno inhabilitó por inconsistencias y sobreprecios detectados en la Compra Consolidada de Medicamentos 2025-2026.
Es como ponerle otro nombre a la misma mano: una empresa vetada vuelve a cobrarle al bolsillo de todos. Las adjudicaciones suman —según los registros oficiales consultados— el equivalente a unos 20 millones de dólares y representan un doble golpe: desperdicio de recursos públicos y flaco favor a la lucha contra el desabasto que el gobierno dice combatir.
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Contratos adjudicados a Servicios Empresariales Blanroj | Más de 90 |
| Importe total asignado | ~350 millones de pesos |
| Equivalente aproximado en dólares | ~20 millones de USD |
| Objeto | Insumos médicos, uniformes y servicios relacionados |
La inhabilitación de Biomics Lab fue resultado de hallazgos en la Compra Consolidada de Medicamentos 2025-2026: inconsistencias en ofertas y sobreprecios que llevaron a cancelar ese proceso. Esa cancelación no solo dejó en evidencia problemas de supervisión: abrió la puerta para que actores con vínculos con la empresa sancionada intentaran seguir operando bajo otra razón social.
Según especialistas en contrataciones públicas consultados, los mecanismos de control fallaron en tres puntos clave:
- No detectar la relación societaria y de representación entre las dos empresas al momento de autorizar adjudicaciones.
- No aplicar medidas cautelares o revisar contratos ya en curso después de la inhabilitación.
<liFalta de una verificación efectiva en el sistema de proveedores que impida la subcontratación o el uso de “empresas pantalla” para eludir sanciones.
Impacto sobre la ciudadanía
Estos movimientos no son solo cifras: afectan la disponibilidad de insumos en hospitales y centros de salud, consumen recursos que podrían destinarse a medicinas y personal, y erosionan la confianza en los esfuerzos estatales por resolver el desabasto. Cuando el mercado de compras públicas se vuelve un laberinto de conexiones ocultas, el paciente es quien pierde.
Qué debe aclararse ya
- Que la Secretaría de la Función Pública y la Secretaría Anticorrupción expliquen por qué no se detectaron y bloquearon estas adjudicaciones.
- Que se auditen los contratos adjudicados a Servicios Empresariales Blanroj y se verifique si hubo sobreprecios similares a los detectados en Biomics Lab.
- Que, de comprobarse fraude o simulación, se suspendan pagos y se recupere lo pagado indebidamente.
- Que se actualice y depure el padrón de proveedores para impedir que empresas con vínculos a inhabilitados sigan accediendo a recursos públicos.
Recomendaciones urgentes
- Implementar controles inmediatos de “debida diligencia” en la homologación de proveedores y en la revisión de socios y representantes legales.
- Facilitar la participación ciudadana y la auditoría social de compras estratégicas, incluyendo listas públicas y fáciles de consultar de adjudicaciones y contratos.
- Coordinar sanciones efectivas y, en su caso, denunciar penalmente a los responsables si se confirma una estrategia para evadir inhabilitaciones.
Mientras tanto, la pregunta que queda en el aire es simple y demoledora: si la misma red puede cambiar de razón social y seguir facturando, ¿para quién realmente trabaja el sistema de compras públicas? La respuesta determinará si la política de combate al desabasto es una promesa o solo una fachada.
Fuentes: registros de adjudicaciones de la Administración federal, comunicados de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno y documentos de la Compra Consolidada de Medicamentos 2025-2026, revisados por este medio.
