Farath Coronel señaló presuntos maltratos de Andrea Legarreta antes de ser asesinado

Cuautitlán Izcalli, Estado de México. El vidente Farath Coronel —quien perdió la vida el viernes 4 de septiembre en una vivienda de Cuautitlán Izcalli— habría denunciado, en sus últimos días, supuestos maltratos atribuidos a la conductora Andrea Legarreta, según reportes periodísticos y fuentes consultadas por este medio.

Medios como Milenio y El Universal informaron que, tras el hallazgo del cuerpo, en la escena se encontraron indicios que motivaron a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) a iniciar una carpeta de investigación. Los mismos reportes señalan que entre las declaraciones recabadas figuraban acusaciones atribuidas por Coronel hacia figuras públicas, entre ellas Legarreta, conductora de Televisa.

En este punto es imprescindible distinguir dato de rumor: la FGJEM confirmó la pesquisa sobre el homicidio, pero no ha emitido un dictamen público que conecte formalmente—hasta ahora—a las personas mencionadas en redes o en relatos periodísticos con el crimen. La investigación avanza en un contexto de alta expectativa mediática y de presión social por resultados rápidos, algo que suele tensar procesos y poner en riesgo la cadena de custodia y la garantía de derechos de víctimas y posibles imputados.

La figura de Andrea Legarreta, por su visibilidad en la televisión nacional, añade una capa de complejidad. Fuentes consultadas por este diario indican que no se ha localizado un pronunciamiento oficial de Legarreta sobre las supuestas acusaciones formuladas por Coronel al cierre de esta edición. Televisa no había emitido una postura pública sobre el caso en las fuentes revisadas.

Más allá de los nombres, hay un problema institucional que merece atención: un homicidio en un municipio con altos índices de violencia y una investigación que debe ser clara, independiente y comunicada con responsabilidad. La ciudadanía tiene derecho a saber qué líneas de investigación sigue la FGJEM, qué pruebas se han recabado y cómo se protege a testigos. La impunidad y la opacidad alimentan la desconfianza en las autoridades.

Este episodio interpela también al periodismo y a la esfera pública sobre la forma de tratar información sensible. Las acusaciones que vinculan a personajes mediáticos con conductas graves deben manejarse con rigor, verificando fuentes y evitando amplificar versiones no corroboradas que puedan vulnerar procesos judiciales o derechos humanos.

Este diario continuará el seguimiento a la investigación a la espera de que la Fiscalía ofrezca datos concretos y de que las partes involucradas, incluyendo la defensa de la familia de Coronel y las personas mencionadas, puedan presentar sus versiones ante la autoridad. La justicia exige pruebas y transparencia, no el rumor amplificado por el ruido mediático.

Fuentes consultadas: Milenio, El Universal, Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx