Muere óscar mario beteta, la voz de la radio que conectó con la calle

Óscar Mario Beteta, conductor de radio y referente para generaciones de oyentes, falleció ayer tras una larga lucha contra el cáncer en el Hospital ABC de Santa Fe, según confirmaron fuentes del propio hospital. Su voz, presente durante décadas en la programación matutina y en espacios de opinión, se apagó dejando una huella difícil de medir en la vida cotidiana de quienes buscaban en la radio compañía, información y debate.

Beteta no fue solo un locutor: fue un puente entre la vida cotidiana y la agenda pública. Sus programas mezclaban denuncia, crónica y la cercanía que exige el periodismo que quiere entender cómo las políticas públicas impactan en hogares, comercios y transporte. Por eso su partida se siente no solo como la pérdida de una voz, sino como la desaparición de un interlocutor que sabía traducir lo técnico en historias con rostro.

El hecho de que haya recibido atención en una institución privada como el Hospital ABC de Santa Fe pone sobre la mesa una discusión incómoda: el acceso al tratamiento oncológico sigue siendo desigual. Mientras Beteta contaba con recursos para un tratamiento prolongado, muchas familias enfrentan diagnósticos similares con menos redes de apoyo y menos opciones. Esa brecha empuja a preguntarnos si las políticas de salud pública están priorizando la equidad en diagnósticos tempranos, acceso a terapias y cuidados paliativos.

Compañeros de oficio y oyentes han recordado su estilo directo, su capacidad para escuchar y su insistencia en que el periodismo debe servir para mejorar la vida colectiva. En redes y en emisoras se multiplican anécdotas de cómo un comentario suyo derivó en soluciones concretas para vecinos o cómo una investigación al aire obligó a revisar prácticas locales.

Desde una postura crítica pero constructiva, la ausencia de Beteta es también una oportunidad para reivindicar tres puntos: más inversión en prevención y detección temprana del cáncer en el sistema público; políticas sostenidas de acompañamiento a pacientes y familias durante tratamientos largos; y apoyo a los espacios de comunicación local que siguen siendo vitales para la democracia cotidiana.

La radio pierde una voz; la ciudadanía pierde un traductor de sus problemas. En el recuerdo, su ejemplo puede servir para exigir mejores políticas de salud y más recursos para que nadie dependa únicamente de su capacidad económica para enfrentar una enfermedad grave. El Hospital ABC de Santa Fe figura como fuente del fallecimiento, y en su nombre se acumula el dolor de una comunidad que hoy despide a uno de sus cronistas.

Nota: el Hospital ABC de Santa Fe proporcionó la información sobre el fallecimiento.

Con información e imágenes de: informador.mx