Demandan justicia por la desaparición del defensor nahua Gabriel Pelayo: dos años sin rastro
Coahuayula, Chinicuila.— La ausencia del profesor y defensor ambiental nahua Gabriel Pelayo pesa como una sombra sobre Coahuayula: desapareció el 19 de marzo de 2024 y, a dos años, su comunidad y colectivos exigen respuestas claras y acciones efectivas para encontrarlo. Lo que debería ser un reclamo administrativo se ha convertido en un clamor social que interpela al Estado y a la sociedad entera.
Familiares, autoridades comunitarias y organizaciones de derechos humanos denunciaron ayer la falta de avances en la investigación. «No queremos discursos; queremos resultados», dijeron en un pronunciamiento conjunto. Pelayo, conocido por su trabajo como maestro y por su defensa del territorio y los bosques de la región, es símbolo de las tensiones entre comunidades indígenas y proyectos que afectan el medio ambiente y la forma de vida tradicional.
Qué se sabe
- Fecha de desaparición: 19 de marzo de 2024.
- Lugar: comunidad de Coahuayula, municipio de Chinicuila, estado de Michoacán.
- Perfil: profesor, defensor ambiental y miembro de la comunidad nahua.
- Situación actual: dos años sin localización pública y con exigencias de familiares y colectivos para reactivar la búsqueda y transparentar resultados.
La investigación y las dudas
Las familias han señalado lentitud e insuficiencia en las respuestas institucionales. Según versiones de colectivo locales, las carpetas de investigación abiertas no han derivado en resultados concretos ni en medidas de búsqueda que permitan entender qué ocurrió. Las autoridades estatales anunciaron investigaciones en su momento, pero para la comunidad las acciones han sido esporádicas y burocráticas: declaraciones formales, visitas y promesas que no han traído luz sobre el paradero de Pelayo.
Este caso no es aislado. México figura entre los países donde los defensores ambientales y de territorio enfrentan altos riesgos, y el silencio o la impunidad alimentan la violencia. Organizaciones civiles han documentado que quienes protegen bosques, ríos y tierras comunales suelen ser blanco de amenazas, agresiones y desapariciones.
Impacto en la comunidad
Coahuayula vive la ausencia de su maestro no solo en lo familiar: su desaparición agudiza el miedo comunitario y frena proyectos locales de defensa del territorio. La protección de pozos, bosques y rutas de pesca queda en vilo cuando quien guía y organiza la comunidad ya no está. Para muchos, la falta de claridad sobre el caso es una herida abierta que debilita la confianza en las instituciones públicas.
Cronología básica
| Fecha | Evento |
| 19 marzo 2024 | Gabriel Pelayo fue reportado como desaparecido en Coahuayula. |
| Marzo–abril 2024 | Familiares y la comunidad denunciaron el hecho; autoridades estatales iniciaron indagaciones públicas. |
| 2024–2026 | Reiteradas exigencias de colectivos y organizaciones de derechos humanos para reactivar la búsqueda; falta de resultados públicos. |
Qué piden los sectores movilizados
- Reapertura y transparencia total en la investigación por parte de la Fiscalía estatal.
- Medidas urgentes de búsqueda y localización con participación comunitaria.
- Protección y garantías para la familia, testigos y defensores locales.
- Acciones concretas para prevenir más agresiones contra defensores ambientales en la región.
Contexto y responsabilidad
La desaparición de Pelayo expone fallas sistémicas: deficiencias en protocolos de búsqueda, ausencia de comunicación efectiva y la precariedad de la protección a defensores indígenas. Si las instituciones fallan en investigar con celeridad, el mensaje para quienes se oponen a proyectos que dañan el entorno es de impunidad. Eso afecta a todos: campesinos, pescadores, maestras y jóvenes que dependen del bosque y la tierra para vivir.
En Coahuayula, la exigencia es clara: localizar a Gabriel y que las autoridades den respuestas. Dos años después, la comunidad no se calla. Piden justicia, verdad y que nadie más pague con la desaparición el costo de defender la vida y la naturaleza.
Qué puede hacer la ciudadanía
- Presionar a autoridades locales y estatales para la transparencia en la investigación.
- Apoyar a las organizaciones de derechos humanos y a las familias en sus demandas públicas.
- Informarse y difundir información verificada que mantenga el caso en la agenda pública.
Nota: la información contenida en esta nota se basa en el reporte de desaparición del 19 de marzo de 2024 y en pronunciamientos públicos de familiares, comunidades y organizaciones civiles que exigen acciones ante la falta de avances públicos en la investigación.
