Exgobernador de baja california, señalado como pieza clave de gigantesca red de huachicol que habría vaciado 4,000 millones de pesos

Según la FGR, la titular afirmó que Ernesto «N» participó en una trama que desplomó ingresos públicos y dejó huella en la vida cotidiana de miles.

La Fiscalía General de la República sostuvo que Ernesto «N», exgobernador de Baja California, fue parte de una red dedicada al huachicol que provocó un daño al erario superior a cuatro mil millones de pesos. La acusación coloca al político en el centro de una estructura que, según la investigación, operó como un tubo clandestino que drenó recursos públicos y encareció servicios esenciales para la población.

En términos concretos, el presunto esquema habría afectado:

  • Los ingresos estatales destinados a salud, educación e infraestructura.
  • La seguridad pública, al nutrir economías ilícitas y favorecer la violencia en zonas de extracción y transporte.
  • La confianza ciudadana en las instituciones encargadas de proteger el patrimonio público.

Datos clave

Fuente Fiscalía General de la República (FGR)
Persona señalada Ernesto «N», exgobernador de Baja California
Daño al erario Más de 4,000 millones de pesos, según la investigación
Presunción Investigación en curso; corresponde al proceso judicial determinar responsabilidades

La acusación, de confirmarse en tribunales, tendría un efecto cascada: auditorías más estrictas, revisiones de contratos públicos y un reclamo ciudadano por la devolución de recursos. Al mismo tiempo, obliga a las autoridades a explicar cómo operaron estos esquemas sin detección o con complicidad institucional.

Este caso plantea preguntas urgentes: ¿qué tan profundo fue el enraizamiento del huachicol en la administración estatal? ¿Qué mecanismos de control fallaron? Y sobre todo, ¿cómo se recuperará lo perdido para que vuelva a beneficiar a la población?

Mientras la investigación avanza, la Fiscalía dice tener elementos para señalar a Ernesto «N», pero la presunción de inocencia sigue vigente. Ciudadanos y autoridades deben exigir transparencia, acelerar procesos y garantizar que la justicia alcance tanto a los operadores como a los presuntos instigadores.

Con información e imágenes de: informador.mx