Pumas buscan remontada importante e histórica ante San Diego; Juárez no se achica
Por MGC — Ciudad Universitaria
Con la voz de quien pide fe y hechos a la vez, Efraín Juárez salió a encender la llama en la antesala de la vuelta de la Primera Ronda de la Copa de Campeones de Concacaf. Tras caer 4-1 en la ida en el Snapdragon Stadium, el técnico de los Pumas no se anda con medias tintas: “Es hacer una remontada importante e histórica, el club está acostumbrado. Hay que ir tranquilos, estamos preparados y con ilusión de poner revertirlo. Nosotros nos metimos aquí y buscaremos el resultado”, declaró en conferencia de prensa, según reportes de La Afición.
La frase suena a desafío y también a recordatorio de identidad: Pumas se ha forjado —en la memoria colectiva de su afición— como un equipo capaz de giros dramáticos. Juárez apeló a esa historia para colocar sobre sus hombros una presión que, admitió, existe pero que no lo intimida: “Hoy hablan de que hay una crisis cuando hay un invicto en la liga. Siempre pasa en estos clubes, es grande Pumas y eso pasa”.
| Detalle | Información |
|---|---|
| Resultado de ida | San Diego FC 4 – 1 Pumas (Snapdragon Stadium) |
| Situación en liga | Invicto; quinta posición del Clausura 2026 (fecha 5): 9 goles a favor, 5 en contra |
| Necesidad para la vuelta | Ganar por una diferencia de tres goles para igualar el global y forzar definiciones |
| Alta | Adalberto Carrasquilla convocado |
Juárez no sólo habló de fútbol. Respondió a los rumores sobre su continuidad con cifras en la mano: invicto en Liga MX hasta ahora, aunque la caída en territorio estadounidense desató especulaciones. En la misma línea, lanzó una frase rotunda sobre el apoyo interno: si no siente el respaldo de sus jugadores, será él quien dé un paso al costado. “El día que no lo sienta, sería el primero en irme, porque aunque haya respaldo de directiva, pero no de jugadores, me voy y no hay vuelta atrás”.
En clave humana, confirmó la convocatoria del volante Adalberto “Coco” Carrasquilla y matizó expectativas: “Está convocado, está bien, hay que ir con preparación… otro de los rumores es que iba a estar más tiempo, pero hay que ir lento”.
La prioridad, dijo, es contagiar ilusión a la grada. Juárez pidió una afición entregada que empuje como en los grandes días: “Tenemos que contagiar a la afición, a la gente que vaya mañana a apoyar. Tenemos que ver a un equipo no tan ofensivo ni tan defensivo, todo eso depende de nosotros. Ojalá mañana la gente se vaya contenta más allá del resultado”.
Qué está en juego
- Clasificación a la siguiente fase de la Concacaf: Pumas debe remontar un déficit de tres goles en 90 minutos más el tiempo extra si aplica.
- El futuro de Juárez: aunque la directiva lo respalda públicamente, una eliminación podría intensificar la presión mediática y de la afición.
- Estado anímico del plantel: un triunfo épico puede consolidar al equipo en Liga y salvaguardar la idea del entrenador; otra derrota podría abrir grietas internas.
En el terreno de la táctica, Juárez habló de equilibrio: no busca un ataque suicida ni atrincherarse. La receta suena a riesgo calculado, con la obligación de marcar temprano y mantener la cabeza fría. La grada será clave; Pumas necesita que el Olímpico sea un horno que empuje desde el primer minuto.
Los antecedentes y la historia pesan, pero también los números. La pregunta que flota en el ambiente es simple y brutal: ¿tiene este Pumas el alma para dar vuelta un 4-1? Juárez apuesta a que sí. Mañana, la cancha dirá si la esperanza era fe ciega o el preludio de otra histórica remontada.
