Sict podrá construir hospitales: ¿solución real o fábrica de elefantes blancos?

La Cámara de Diputados avaló una reforma que amplía facultades de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para ejecutar obras de salud. Diputados y especialistas celebran velocidad, pero advierten que levantar muros no es lo mismo que poner en marcha una clínica.

La aprobación legislativa que permite a la Sict construir hospitales y clínicas encendió el debate: ¿más camas y atención para la gente o más edificios que nunca funcionarán? El diputado de Movimiento Ciudadano Miguel Ángel Sánchez lo resumió con crudeza: “es necesario que haya más hospitales, pero cuestiono que la reforma funcione y que no sólo hagan ‘elefantes blancos’ que no sean adecuados para operar”.

Qué significa en la práctica

  • La reforma otorga a la Sict la capacidad para dirigir y ejecutar obras de infraestructura sanitaria, una función que hasta ahora correspondía principalmente a la Secretaría de Salud y a entidades de seguridad social.
  • Sus promotores sostienen que la experiencia de la Sict en grandes proyectos de obra pública puede acelerar la construcción y reducir tiempos perdidos por trámites dispersos entre dependencias.
  • Sus críticos advierten que sin reglas claras de operación, presupuesto para equipamiento y personal, y mecanismos de supervisión, los nuevos edificios podrían quedar cerrados o subutilizados.

Por qué importa para la gente

Construir hospitales es la parte visible del problema —el cimiento y las paredes—, pero lo que de verdad salva vidas es lo invisible: equipos, medicinas, enfermeras, médicos, mantenimiento y recursos para operar día a día. Un hospital sin personal es como una ambulancia sin gasolina: mucho ruido, poca utilidad.

En términos concretos, una obra mal planeada puede traducirse en:

  • Pacientes que deben viajar más lejos porque el hospital nuevo no tiene especialidades ni laboratorio.
  • Recursos públicos gastados en mantenimiento de instalaciones vacías.
  • Pérdida de confianza ciudadana en las instituciones que prometen soluciones pero entregan edificios cerrados.

Datos y lecciones que no se deben olvidar

  • La Auditoría Superior de la Federación ha detectado históricamente obras de salud inconclusas o con problemas de puesta en marcha, lo que obliga a exigir mayor transparencia en contratos y licitaciones.
  • Expertos en infraestructura señalan que el éxito de un hospital depende en 40–60% de su operación: personal, insumos y mantenimiento, no solo de la construcción física.

Ventajas y riesgos, en la balanza

Ventajas Riesgos
Mayor capacidad para ejecutar proyectos con rapidez. Obras terminadas pero sin equipo ni personal para operar.
Centralización que puede reducir trámites y retrasos interinstitucionales. Concentración de decisiones sin participación ciudadana ni contrapesos claros.
Posible ahorro por mejor gestión de contratos y logística. Riesgo de corrupción si no hay auditorías y transparencia estricta.

Qué exigir para que no sea sólo un titular

  • Que la reforma vaya acompañada de un plan público y detallado: calendario de obras, presupuesto operativo, fuentes de financiamiento y metas de puesta en servicio.
  • Vinculación obligatoria con la Secretaría de Salud y las instituciones de seguridad social para garantizar personal, insumos y capacitación.
  • Mecanismos de supervisión ciudadanos y de la Auditoría Superior que publiquen avances y detecten desvíos en tiempo real.
  • Licitar con reglas claras y abrir comités locales de seguimiento para evitar “obras a medias”.

Conclusión

La reforma que autoriza a la Sict a construir hospitales puede ser una herramienta útil si se aplica con transparencia y visión integral. De lo contrario, corre el riesgo de convertirse en la versión moderna de los “elefantes blancos”: edificios que impresionan en la inauguración, pero que no curan ni salvan vidas. El reto ahora es transformar una promesa de cemento en atención real para la gente.

Fuentes consultadas: declaración del diputado Miguel Ángel Sánchez (Movimiento Ciudadano) y análisis de auditorías previas sobre obras de salud y operación hospitalaria.

Con información e imágenes de: Proceso.com.mx