Caen cinco presuntos sicarios tras triple homicidio en Zona Escolar; las cámaras los delataron
Policías capitalinos arrestaron a cinco hombres tras la balacera que la noche del miércoles 14 de enero dejó tres muertos en la colonia Zona Escolar de la Gustavo A. Madero; en dos puntos recuperaron motocicletas, drogas, un arma corta y pruebas que vinculan a los detenidos con el ataque.
La escena fue de película y de tragedia: entre Lázaro Cárdenas y Jaime Nunó, en la colonia Zona Escolar cerca de Cuautepec, tres hombres fueron abatidos por disparos directos, constataron peritos de la Fiscalía General de Justicia (FGJ). Testigos relataron que dos motocicletas llegaron al lugar y los tripulantes abrieron fuego. Servicios de emergencia del ERUM confirmaron el deceso de las víctimas; en el pavimento quedaron al menos seis casquillos percutidos.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, con apoyo del Centro de Comando y Control (C2) Norte, montó un operativo inmediato. El seguimiento a las cámaras fue determinante: las autoridades localizaron una de las motocicletas en las calles Guadalupe y Morelos, colonia Chalma de Guadalupe, y otra en Miguel Lerdo de Tejada, entre Tatanacho y Agustín Lara, colonia Compositores Mexicanos.
De acuerdo con el parte oficial y tuits difundidos por voceros capitalinos, en total fueron detenidos cinco hombres —de 17, 18, 24, 32 y 41 años— quienes fueron trasladados ante el Ministerio Público. La actuación policial incluyó aseguramientos y evidencias que, según las autoridades, los vinculan con el triple homicidio.
Qué se aseguró en los dos puntos de intervención
- En la primera motocicleta (Guadalupe y Morelos): 30 bolsas con aparente marihuana, 33 bolsas con una sustancia similar al cristal y un teléfono celular.
- En la segunda motocicleta (Miguel Lerdo de Tejada): un arma corta, un cargador con dos cartuchos útiles, 80 envoltorios con posible cristal, seis teléfonos celulares, una cartera con identificación y el vehículo.
Detenidos
| Edad | Situación |
|---|---|
| 17 | Detenido; por ser menor, su caso seguirá protocolos especiales. |
| 18 | Detenido y puesto a disposición del Ministerio Público. |
| 24 | Detenido y vinculado a las motocicletas aseguradas. |
| 32 | Detenido; en su poder se hallaron teléfonos y envoltorios con droga. |
| 41 | Detenido; trasladado ante la FGJ para continuar la investigación. |
Testimonios y versiones
Vecinos describieron la escena con incertidumbre y enojo: “Al parecer estaban tomando en la calle, cuando pasó una motocicleta y les disparó; aunque la policía no se tardó no hay detenidos”, dijo uno de los curiosos en el lugar. La SSC, por su parte, aseguró que el despliegue y el rastreo por cámaras permitieron ubicar a los sospechosos en cuestión de horas. Peritos de la FGJ se encargaron del levantamiento de los cuerpos y de la recolección de indicios.
Contexto y preguntas que quedan abiertas
- Los arrestos y los aseguramientos aportan pruebas materiales, pero la Fiscalía deberá esclarecer: ¿hubo un ajuste entre bandas, venganza o un intento de robo que terminó en homicidio?
- Que entre los detenidos haya un menor de 17 años cuestiona, una vez más, la presencia de jóvenes en rutas de delincuencia; esto exige explicar qué hacen las políticas públicas de prevención en la zona.
- Vecinos expresan temor por la violencia recurrente en la alcaldía Gustavo A. Madero; autoridades locales y federales deben traducir detenciones en estrategias sostenibles de seguridad comunitaria.
Qué sigue
Los cinco detenidos fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público; corresponde ahora a la Fiscalía integrar la carpeta de investigación, practicar dictámenes balísticos y de toxicología, y determinar las responsabilidades penales. La SSC reportó el resultado del despliegue operativo en sus comunicaciones oficiales y en redes de voceros como Pablo Vázquez Camacho.
Este episodio vuelve a poner en el foco la necesidad de combinar investigación, prevención y acciones sociales: capturar a presuntos involucrados es un paso, pero romper la cadena de violencia requiere políticas públicas que actúen antes de que las motos regresen a cruzar calles donde la gente quiere vivir en paz.
