Osumane Dembelé y Aitana Bonmatí, ganadores del premio The Best como mejores jugadores del 2025
Doha — Ya reconocidos con el Balón de Oro en septiembre, Ousmane Dembélé y Aitana Bonmatí se llevaron este martes los trofeos The Best de la FIFA como mejores futbolistas del año en una ceremonia celebrada en Doha. El atacante francés del París Saint-Germain, de 28 años, y la centrocampista española del FC Barcelona consolidan así un ciclo de distinciones que confirma su peso en el fútbol mundial.
Dembélé, que la pasada temporada se convirtió en el sexto francés en alzar el Balón de Oro y fue clave en la primera Liga de Campeones de la historia del PSG, recibió el galardón agradeciendo a sus compañeros: “El trabajo paga sus frutos, ha sido un año fantástico para mí, tanto en lo individual como en lo colectivo”, declaró tras la ceremonia, según la crónica oficial de la FIFA.
Por su parte, Aitana Bonmatí logró el The Best por tercera vez consecutiva, pocos meses después de sumar su tercer Balón de Oro seguido. Bonmatí, pieza angular tanto en el Barcelona como en la selección española, aceptó el premio recordando que la votación incluye a jugadores, entrenadores y aficionados: “Estoy agradecida de tener el premio, lo disfrutaré”, afirmó en declaraciones reproducidas por la FIFA.
La jornada y los galardonados
| Categoría | Ganador | Club / selección |
|---|---|---|
| Mejor jugador | Ousmane Dembélé | París Saint-Germain / Francia |
| Mejor jugadora | Aitana Bonmatí | FC Barcelona / España |
| Mejor entrenador | Luis Enrique | París Saint-Germain |
La entrega tuvo lugar la víspera de la final de la Copa Intercontinental, que enfrentará al PSG con Flamengo en Qatar. En la categoría de entrenadores, el español Luis Enrique, técnico del PSG, se impuso a candidatos como Hansi Flick y Arne Slot, consolidando el éxito colectivo del proyecto parisino.
Qué significan estos premios
- Para Dembélé y el PSG: el reconocimiento refuerza la narrativa de que el club parisino ha completado un salto de calidad global. Pasar de aspirante a campeón de Europa y cosechar individualidades premiadas ayuda al club a justificar inversiones y atrae patrocinio e interés internacional.
- Para Aitana y el fútbol femenino: su tercera distinción consecutiva ratifica el crecimiento y la madurez técnica del fútbol femenino español y del Barcelona. Más allá del brillo individual, su liderazgo inspira a generaciones jóvenes y contribuye a visibilizar demanda de recursos y calendarios más equilibrados.
- Para el aficionado: los premios funcionan como espejo y termómetro: celebran éxitos, pero también reabren debates sobre criterios de adjudicación, calendario competitivo y cargas físicas en una era de congestión de partidos.
Matices y preguntas abiertas
Los galardones, votados por futbolistas, entrenadores y público, reconocen méritos claros, pero no están exentos de debate. Aitana ganó a pesar de que su club no logró la Champions y la selección no remató títulos en todos los torneos; Dembélé llega después de años marcados por lesiones y, sin embargo, su rendimiento en 2025 fue determinante. Esto recuerda que los trofeos premian un periodo concreto y la percepción pública, no siempre la trayectoria sostenida.
Además, la concentración de premios en clubes con gran músculo económico vuelve a abrir la conversación sobre desigualdades en inversión, formación y oportunidades. Si el fútbol es una ciudad, los grandes clubes son sus rascacielos; los talentos que emergen de barriadas menos favorecidas necesitan más puentes de acceso para que el éxito sea realmente colectivo.
Reacciones y ecos
- Los clubes implicados celebraron los galardones en comunicado y redes, destacando el trabajo del cuerpo técnico y la plantilla.
- Segundos y terceros clasificados, así como voces críticas en prensa y redes sociales, han aprovechado para pedir transparencia en votaciones y un calendario que priorice la salud de las jugadoras y jugadores.
En perspectiva
Estos premios son una instantánea de 2025 que combina mérito individual y rendimiento colectivo. Más allá del brillo de las estatuillas, conviene mirar al mediano plazo: qué políticas adoptan clubes y federaciones para proteger la salud de las plantillas, cómo se redistribuyen recursos para el crecimiento del fútbol femenino y qué papel juegan los entrenadores en un entorno cada vez más profesionalizado.
Termina la ceremonia y empiezan las preguntas: ¿será 2026 un año de consolidación para Dembélé y Bonmatí? ¿Qué efectos tendrá este reconocimiento en la gestión deportiva y social de sus clubes? Como lectores y aficionados, podemos celebrar la excelencia pero también exigir medidas que permitan que más talentos lleguen a lo más alto en condiciones justas y sostenibles.
Fuentes: comunicado de la FIFA y crónicas deportivas del día de la ceremonia.
