México ya cambió
El Zócalo de la Ciudad de México vibró este sábado con la conmemoración de los siete años de la Cuarta Transformación y el primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum. En un discurso ante miles de simpatizantes, la Presidenta reafirmó el rumbo del proyecto iniciado en 2018, subrayando que México ha experimentado una transformación profunda e irreversible.
“El pueblo tomó una decisión sabia y valiente: iniciar una nueva etapa, la del renacimiento de México con Andrés Manuel López Obrador al frente del país”, recordó Sheinbaum, destacando la voluntad popular como motor de este cambio.
La mandataria fue enfática en su compromiso de dar continuidad y profundizar la Cuarta Transformación. «Que se escuche bien: llegamos al gobierno para dar continuidad y profundizar la cuarta transformación de la vida pública de México”, declaró, marcando una línea clara de acción para su administración.
Sheinbaum reconoció que este cambio ha generado resistencias, pero se mostró firme: «Este cambio profundo, histórico y necesario también ha generado resistencias; hay quienes aún no han entendido que México ya cambió”. La frase resume un sentimiento de soberanía y autonomía que parece ser un pilar de su discurso.
La justicia social fue otro de los ejes centrales. La Presidenta sentenció: «Lo que no puede volver a ocurrir en nuestro querido México es regresar al tiempo de los privilegios, cuando la justicia se repartía selectivamente y el gobierno era un instrumento de unos cuantos”. Esta declaración resuena con la promesa de un país más equitativo, donde los beneficios del gobierno lleguen a todos y no solo a unos pocos.
En un tono que conectó con la ciudadanía, Sheinbaum hizo eco de la frase que se popularizó en redes sociales: “Vamos a seguir construyendo más preparatorias que queden cerca de la casa”. La educación, eje fundamental para la transformación, fue abordada también con citas de figuras como Pepe Mujica y Nelson Mandela, y un reconocimiento a los maestros. «Con educación hay transformación», sentenció.
En cuanto a infraestructura, se recordó el pasado neoliberal y la privatización de los ferrocarriles, contrastándolo con el objetivo actual de conectar al país de norte a sur mediante trenes, una visión de integración territorial y movilidad.
El mensaje más contundente llegó al hablar de política exterior. «Durante este año hemos demostrado que podemos tener una buena relación con Estados Unidos poniendo nuestros principios al frente, sin subordinación, respeto a la soberanía nacional. México es un país libre, independiente y soberano, no somos colonia ni protectorado de nadie”, afirmó Sheinbaum. Esta declaración marca un posicionamiento firme en la defensa de la soberanía nacional, un principio clave en la diplomacia mexicana contemporánea.
