David Toscana arrasa en el Alfaguara 2026 con una novela que convierte la guerra en homenaje a la literatura

Monterrey.— David Toscana, ganador del Premio Alfaguara de Novela 2026 por El ejército ciego, celebró un triunfo que va más allá del cheque y la escultura: es la posibilidad de que su libro viaje simultáneamente por todo el mundo hispanohablante. «Ha sido un día muy feliz», dijo el autor a Laberinto, suplemento cultural de MILENIO, y subrayó el valor simbólico del premio: «Poder estar en Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Venezuela, España… porque es la fantasía que tenemos los escritores».

Un episodio brutal, un lienzo para la imaginación

La novela parte de un episodio real y brutal: tras la batalla de Klyuch (1014), el emperador bizantino Basilio II habría ordenado arrancar los ojos a miles de soldados búlgaros, dejando a uno de cada cien con un ojo para guiar al resto. «La historia te cuenta que los ciegos vuelven a casa… y la historia ya no cuenta más. Y como no hay nada y es terreno completamente desconocido, pues es terreno para un novelista», explica Toscana. Ese vacío histórico es, para él, la rendija perfecta para crear mundos.

La ceguera como herramienta literaria

En El ejército ciego la ceguera se convierte en metáfora y en acto heroico. Toscana dice que, lejos de reducir a los ciegos, su novela les otorga «una dignidad heroica». Pasa seguido por la Agencia Española de los Ciegos y observa su capacidad para moverse, atreverse y vivir con una valentía que, según él, muchos videntes no practican. La idea clave: la literatura no depende de imágenes sino de palabras; leer es crear imágenes sin verlas físicamente.

Más que historia, un homenaje a la literatura

La novela se diseñó como aventura y gesto simbólico, pero al cierre del proceso el autor reconoció algo mayor: «mi novela también es un homenaje a la literatura». En sus palabras, hay «ciegos que están contando historias y que las cuentan sin haber visto». Esa paradoja —contar sin ver— es el motor del libro y su declaración de amor a la palabra escrita.

El premio: alcance y repercusiones

El Alfaguara, dotado con 175 mil dólares, una escultura de Martín Chirino y la publicación simultánea en todo el territorio hispanohablante, da a Toscana lo que él denomina «el sueño de un escritor que escribe en español». El ejército ciego llegará a las librerías en marzo y el autor ya tiene asegurada su presencia en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Universos que desafían etiquetas

Toscana rehúye retratos íntimos y se lanza a geografías ajenas. «Prefiero una novela que me haga descubrir mundos», afirma. Por eso eligió la Bulgaria del año 1014, un paisaje y una lengua que no domina pero que descifra y transforma en narrativa. También plantea una discusión incómoda: a veces desde Europa se mira Latinoamérica como exotismo, mientras que a los autores latinoamericanos se les limita por su origen. «El mexicano tiene tanta potencialidad para ser universal como cualquier otro», dice Toscana, defendiendo el derecho a escribir sin aduanas temáticas.

Cuando la ficción dialoga con el presente

La novela admite lecturas contemporáneas —la lucha de los débiles contra poderes mayores— pero Toscana advierte contra la intención reduccionista: «Si de entrada, yo quisiera que los búlgaros representaran a los ucranianos… ya estoy falseando las cosas». Frente a los paralelismos fáciles, propone dejar que la obra actúe como espejo plural: que cada lector encuentre sus propias resonancias.

El lector, coautor de la trama

Influido por maestros como Juan Rulfo, Toscana busca que el lector participe activamente: no quiere «papilla digerida», sino ambigüedad con sentido. «El lector debe ser participante en la lectura, debe interpretar, razonar, debe dialogar con el texto», afirma. Esa apuesta por la complicidad lectora convierte a El ejército ciego en una novela de ecos múltiples, capaz de hablar hoy y dentro de cien años.

En lo personal, Toscana presume sencillez: no tiene televisión ni redes sociales, y recibe el reconocimiento como quien celebra un viaje; en su caso, viajes por el mapa de la lengua. El Alfaguara le da alcance, la novela promete debate: una guerra, quince mil ciegos y la literatura como faro. Eso, según Toscana, es lo que importa.

Fuente: Entrevista exclusiva con David Toscana en Laberinto, suplemento cultural de MILENIO; detalles del Premio Alfaguara y anuncio de publicación.

Con información e imágenes de: Milenio.com