Cuba se queda a oscuras dos veces en 24 horas y la ira estalla en cacerolazos

La Habana. La red eléctrica cubana volvió a fallar este lunes 3 de agosto cuando las autoridades intentaban restablecer el servicio tras un apagón general que dejó a gran parte del país sin luz la noche del domingo. Es, según datos oficiales y recuentos ciudadanos, el sexto corte nacional del año y el undécimo en dos años de una crisis que amenaza la vida cotidiana de millones.

Causas y alcance del colapso

El derrumbe del sistema no es un accidente aislado. Técnicos y residentes apuntan a una suma de factores:

  • Plantas envejecidas: varias termoeléctricas que alimentan la red fueron construidas en los años sesenta y sufren fallos recurrentes por falta de modernización y repuestos.
  • Escasez de combustible: desde enero la isla registra una drástica reducción en el suministro de crudo que sostiene a las centrales, situación atribuida por funcionarios a las sanciones y a recortes en las entregas.
  • Gestión y mantenimiento: especialistas independientes denuncian que el mantenimiento preventivo ha sido insuficiente durante años, lo que agrava la fragilidad del sistema ante picos de demanda.

La Unión Eléctrica (UNE) reconoció cortes generalizados y habló de “complicaciones en varios centros generadores” que impidieron mantener la estabilidad del sistema al reactivar la red tras el apagón dominical. Organizaciones civiles y vecinos completan el cuadro: en La Habana, los cortes diarios ya superan las veinte horas en muchos municipios, lo que agrava problemas de salud, conservación de alimentos y transporte.

Impacto en la vida cotidiana

Los efectos son palpables y duros. Sin electricidad:

  • Hospitales enfrentan tensión: algunos dependen de plantas auxiliares que no siempre cubren todas las necesidades.
  • Comercios y rutas de transporte público se interrumpen; frigoríficos y cadenas de frío sufren pérdidas de alimentos.
  • Estudiantes y trabajadores pierden horas productivas cuando el acceso a internet y la luz falla.

En calles de barrios populosos, la frustración se tradujo en cacerolazos y protestas espontáneas. “No es solo la luz, es la falta de respuestas”, dijo una vecina del Cerro, mientras otros contaban que llevan semanas comprando hielo y cargando baterías fuera de la ciudad.

Datos esenciales

Apagones nacionales en 2026 (hasta la fecha) 6
Apagones nacionales en 2 años 11
Horas de corte diario promedio en La Habana Más de 20 horas (reportes vecinales)

Fuentes: comunicados de la Unión Eléctrica, testimonios de residentes y análisis de especialistas en energía consultados por este diario.

¿Qué dijo el gobierno y qué piden los ciudadanos?

El Gobierno ha anunciado planes de racionamiento y trabajos de emergencia para estabilizar la red, y atribuye las fallas al déficit de combustibles y a averías en centrales clave. Sin embargo, la falta de un plan de comunicación claro y la recurrencia de las interrupciones alimentan desconfianza.

Ciudadanos y organizaciones piden mayor transparencia en la planificación energética, prioridad en el abastecimiento a hospitales y escuelas, y aceleración de inversiones para modernizar las plantas. También exigen medidas inmediatas para proteger la cadena de frío y garantizar el servicio en instalaciones sanitarias.

Posibles soluciones y caminos a seguir

La solución no es inmediata, pero hay pasos concretos que especialistas recomiendan:

  • Priorizar la importación de combustibles para plantas críticas y garantizar contratos estables.
  • Invertir en la rehabilitación y modernización de termoeléctricas y en infraestructura de líneas de transmisión.
  • Impulsar proyectos de generación distribuida: paneles solares en hospitales, escuelas y centros comunitarios para reducir la vulnerabilidad.
  • Mejorar la comunicación pública: planes de racionamiento claros y transparencia sobre tiempos de reparación.

El reto es doble: atender la emergencia actual y construir resiliencia para que la próxima falla no deje a millones sin servicios básicos. El reloj no solo marca la duración de los apagones, marca también la paciencia de una población que exige respuestas.

Qué observar en los próximos días:

  • Si la UNE publica cronograma de reparaciones y fuentes de combustible.
  • Si se implementan medidas de protección para hospitales y centros críticos.
  • La intensidad y frecuencia de las protestas ciudadanas si los cortes persisten.

Esta redacción seguirá informando y recogiendo testimonios directos para medir el pulso de una crisis que ya se siente en cada cocina, hospital y aula de la isla.

Con información e imágenes de: France 24