Xiomara desata tormenta: ordena recuento voto por voto y provoca rechazo regional
La petición de la presidenta para recontar todos los sufragios encendió una crisis política que suma reproches internacionales, choques en el Parlamento y temor ciudadano por la estabilidad del país.
La crisis electoral que sacude a Honduras desde los comicios del 30 de noviembre se profundizó el fin de semana cuando la presidenta Xiomara Castro solicitó al Consejo Nacional Electoral (CNE) que inicie “de inmediato” un conteo “voto por voto” de los sufragios, pese a que el organismo proclamó en diciembre un resultado oficial. El movimiento —aprobado por una resolución impulsada desde una sesión extraordinaria del Parlamento— abrió un nuevo frente de controversia que ha desatado críticas locales e internacionales.
Qué pasó
- Castro, en reunión de gabinete, presentó la iniciativa para un recuento general; la propuesta contó con el respaldo del presidente de la junta directiva del Parlamento, Luis Redondo, quien participó como invitado.
- Una minoría de diputados, entre propietarios y suplentes del partido gobernante Libertad y Refundación, aprobó la medida en una sesión a la que, según denuncias, no se permitió el ingreso a más de 70 legisladores opositores.
- El CNE, que en diciembre certificó como presidente electo al candidato del Partido Nacional, Nasry Asfura, mantiene bajo resguardo todo el material electoral en el centro logístico del Instituto Nacional de Formación Profesional en Tegucigalpa; la seguridad fue reforzada por las Fuerzas Armadas.
Reacciones internacionales y diplomáticas
La decisión recibió un rechazo público y coordinado: ocho países latinoamericanos —Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Paraguay, Perú y República Dominicana— emitieron un comunicado conjunto en el que señalan que la orden de recuento “desconoce la autoridad del CNE y afecta la institucionalidad democrática”.
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó en la red social X que “las voces de 3.8 millones de hondureños han hablado y el CNE ha certificado los resultados. Los intentos para ilegalmente revertir la elección tendrán serias consecuencias”. Ese pronunciamiento se sumó al de la Organización de Estados Americanos (OEA), que ya había cuestionado la procedencia de la medida.
Además, las naciones firmantes expresaron su “repudio” a los actos de violencia ejercidos contra miembros de la oposición y rechazaron “todo acto de violencia política que busca alterar el resultado expresado en las urnas por el pueblo hondureño”.
Reacciones internas: polarización y demandas de legalidad
- La oposición, juristas y analistas califican la resolución como improcedente y un rompimiento del marco institucional, al ordenar una acción que, según ellos, pertenece exclusivamente al CNE o a instancias judiciales competentes.
- Desde el oficialismo se argumenta que el recuento busca “transparencia” y aplacar dudas sobre el proceso; sin embargo, la forma y el procedimiento utilizados para aprobar la medida han sido objeto de críticas por irregularidades de quórum y falta de debate público.
- Organismos internacionales y observadores han pedido calma y que cualquier verificación electoral se haga con métodos acordados, auditores independientes y plena transparencia.
Qué está en juego para la gente
Para el ciudadano común, la crisis representa más que un debate técnico: incertidumbre sobre la gobernabilidad, riesgo de protestas y violencia, y la posibilidad de que servicios públicos y la economía local se vean afectados por la inestabilidad. Comerciantes y familias ya hablan de «una olla a presión» que amenaza con estallar si no hay señales claras de resolución institucional.
Posibles salidas y propuestas
- Convocar una mesa de diálogo con participación de todas las fuerzas políticas, el CNE, la sociedad civil y observadores internacionales acreditados.
- Realizar cualquier auditoría o recuento bajo estándares internacionales, con auditores independientes y acceso público a protocolos y resultados parciales.
- Fortalecer la seguridad del material electoral sin militarizar espacios civiles y garantizar el respeto a las libertades públicas durante el proceso.
La voz de la presidencia
Castro reaccionó públicamente a las críticas internacionales y pidió un “diálogo directo y franco” con Donald Trump, a quien acusó de haber influido con pronunciamientos en favor de Asfura, lo que, dijo, afectó el desarrollo del proceso democrático y a la candidata oficialista.
El pulso continúa
Con el material electoral resguardado y el país en tensión, la escena política hondureña pasa ahora por una encrucijada: afianzar la institucionalidad mediante transparencia y normas claras, o profundizar la fractura con medidas que, a juicio de sus críticos, rompen los cauces legales. En medio de esta disputa, millones de hondureños esperan respuestas concretas que devuelvan la tranquilidad a las calles y certezas al voto que depositaron en las urnas.
Fuentes: comunicado conjunto de ocho gobiernos latinoamericanos; declaraciones de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE. UU. en X; pronunciamientos del CNE y la Presidencia de Honduras; reportes sobre custodia del material electoral en el Instituto Nacional de Formación Profesional en Tegucigalpa.
