Loret advierte que estrategia de ganar tiempo ante EU es un autoengaño de Morena
Joaquín Loret de Mola aseguró en Latinus que la táctica del gobierno para “ganar tiempo” ante la presión de Estados Unidos es, en el fondo, un “consuelo de tontos” para Morena. Según Loret, esa estrategia no enfrenta las causas profundas de la violencia ni evita que, tanto demócratas como republicanos, terminen por etiquetar a México como un “narco-Estado”.
La crítica, y la frase fuerte, no surgen en el vacío. El país continúa enfrentando altos niveles de homicidio y fallas en la procuración de justicia que pueden leerse en las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Para analistas consultados por este diario, la combinación de debilidad institucional, impunidad y la presencia de grupos criminales sigue erosionando la credibilidad del Estado ante socios internacionales.
¿Qué significa, en lo práctico, apostar a “comprar tiempo”? Loret y otros especialistas sostienen que se trata de priorizar la diplomacia y las gestiones puntuales con Washington para evitar sanciones o presiones comerciales, sin impulsar reformas profundas que cambien el tenor de la seguridad pública, la fiscalización y el combate al lavado de dinero. El riesgo es que esa táctica maquille el problema en el corto plazo y agrave la fragilidad institucional en el largo.
Las consecuencias llegan a la vida cotidiana: más gente teme por su seguridad, comunidades pierden oportunidades económicas, y la reputación del país frente a inversionistas y gobiernos se deteriora. También aumenta la vulnerabilidad a medidas coercitivas desde el exterior, que podrían ir desde restricciones a cooperación hasta presiones en materia migratoria y financiera.
Desde una perspectiva de centro izquierda crítica y constructiva, el diagnóstico exige dejar atrás soluciones cosméticas. El país necesita fortalecer la Fiscalía General de la República y los sistemas locales de procuración de justicia, mejorar los controles financieros para cerrar rutas de impunidad, invertir en prevención social y comunidad, y blindar a órganos autónomos contra la captura política. Esas reformas no son rápidas ni cómodas, pero son el antídoto real contra el autoengaño.
La advertencia de Loret en Latinus convoca a la ciudadanía a exigir transparencia y resultados. Si lo que importa es la seguridad y la dignidad de las mayorías, el país no puede seguir apostando por espejismos que sólo ofrecen alivio temporal frente a la presión de Washington.
Fuente: Latinus; datos de INEGI y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública
