La colección gelman debió quedarse en méxico: Santander la administra y Estrada exige claridad

Por: Redacción

La historia de la Colección Gelman ya no es solo un asunto de coleccionismo privado: se convirtió en un conflicto de soberanía cultural con bancos, familias y autoridades en el centro del tablero. Este miércoles 21 de enero, Banco Santander anunció un acuerdo con la familia Zambrano para la gestión del acervo, que a partir de esa fecha se renombró como Colección Gelman Santander. La noticia encendió alarmas en el mundo cultural mexicano y reavivó la queja del exdirector del INBAL, Gerardo Estrada: “La Colección Gelman debió quedarse en México”.

Lo que dice Gerardo Estrada

Estrada, director del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) entre 1992 y 2000, sostiene que en los años noventa existió la oportunidad de comprar la colección —unos 160 bienes que incluyen piezas de Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Rufino Tamayo—, pero el Estado mexicano no intervino. “Nosotros la queríamos, pero no se tenían los recursos. Era una compra que necesitaba la intervención del gobierno, era una decisión de Estado, pero no se logró”, dijo en entrevista con MILENIO.

Estrada recuerda los intentos posteriores: abrir el Centro Cultural Muros en el antiguo Hotel Casino de la Selva en Cuernavaca para alojarla (inaugurado en 2004), la retirada forzada tras amenazas legales y la entrega eventual a la Fundación Vergel, dirigida por el curador Robert R. Littman. También lamenta que, en su opinión, retirar la colección ante las amenazas fue un error: “Con toda la fuerza del Estado mexicano se hubiera podido limitar cualquier intento de moverla”.

Qué anunció Santander y qué preocupa

  • Banco Santander confirmó un acuerdo de “gestión a largo plazo y renovable” con la familia Zambrano y puso a la Fundación Banco Santander al frente de conservación, investigación y exhibición.
  • Según EFE y comunicados del banco, una primera selección será presentada en la inauguración del nuevo Faro Santander en junio, ubicado en el Edificio Pereda, con proyecto del arquitecto David Chipperfield.
  • El banco asegura que la colección se mostrará en museos de todo el mundo; sin embargo, fuentes institucionales y especialistas temen que la circulación internacional comprometa la relación de la colección con México y sus obligaciones legales.

El marco legal que pesa sobre la colección

La colección no está fuera del alcance del derecho mexicano. El INBAL mantiene facultades sobre obras declaradas Monumento Artístico (por ejemplo, piezas de Frida Kahlo y Diego Rivera), lo que impide su salida definitiva del país y obliga a permisos temporales de exportación, sujetos a renovación. Además, el artículo 53 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos castiga con prisión y multas la salida no autorizada de monumentos artísticos. Si una exportación caduca y las piezas no regresan, el INBAL debe reportarlo a la Fiscalía General de la República.

En palabras de Estrada: “Creo que este acuerdo seguramente hace que, al final, México siga teniendo la voz primaria en cuanto al destino de la colección se refiere. No creo que la propiedad haya pasado de manos, si bien la ley se refiere simplemente a que tienen ciertas limitaciones de movilidad… todas estas cosas habría que aclararlas y solicitar mayor información”.

Preguntas sin respuesta y solicitudes de transparencia

  • MILENIO buscó a la subdirectora de patrimonio del INBAL, Dolores Martínez Orralde, pero no obtuvo respuesta al cierre de la edición.
  • El director de Faro Santander, Daniel Vega, admitió que las obras “van a venir muy pronto a España” y reconoció el problema operativo de tener que llevarlas y traerlas de México periódicamente para cumplir trámites aduaneros, lo que, dijo, “no parece lo mejor para las obras”.
  • Falta aclarar legalmente si la Fundación Banco Santander actúa como administrador exclusivo, si la familia Zambrano sigue siendo propietaria plena y cómo se aplican las limitantes de movilidad impuestas por la ley mexicana.

Impacto cultural y social

La Colección Gelman no es un botín privado: contiene piezas clave del imaginario nacional. Que obras declaradas Monumento Artístico salgan periódicamente del país bajo acuerdos con instituciones extranjeras genera inquietud: por un lado, exposición internacional; por otro, riesgos de conservación, pérdida de control y dificultad para que el público mexicano acceda de forma sostenida. Es, en palabras sencillas, un tesoro que puede quedar de visita en vitrinas ajenas.

Breve línea del tiempo

Año Hecho
1992–2000 Gerardo Estrada dirige el INBAL; se evalúa compra de la colección (valor estimado entonces: 200–300 millones de dólares).
2004 Abrir Centro Cultural Muros en Cuernavaca para exhibir la colección.
2007 (aprox.) Retiro de obras tras amenazas legales; Fundación Vergel asume custodia.
2023 Familia Zambrano adquiere la colección (reportado posteriormente).
21 de enero (ayer) Banco Santander anuncia acuerdo de gestión y renombra la colección como Colección Gelman Santander.

Qué pedir y qué vigilar

  • Transparencia: publicación del contrato de gestión y del estatus legal de cada obra (propiedad, declaratorias, permisos de exportación).
  • Acceso público: compromisos vinculantes para exposiciones regulares en México y condiciones de préstamo.
  • Conservación: protocolos claros que eviten el desgaste por traslados internacionales frecuentes.
  • Rendición de cuentas: seguimiento ciudadano y auditoría cultural sobre cómo se gestiona este patrimonio.

La Colección Gelman es, para México, más que un conjunto de lienzos: es memoria, educación y patrimonio. Que ahora la gestione un banco extranjero no es, per se, una condena; puede ser una oportunidad para mayor visibilidad. Pero sin claridad legal, inventarios públicos y garantías de permanencia y acceso, corremos el riesgo de ver cómo parte de nuestra historia viaja de manera indefinida sin que la ciudadanía pueda deliberar sobre su destino.

Fuentes principales: entrevista con Gerardo Estrada (MILENIO), reportes de la agencia EFE, comunicados de Banco Santander y disposiciones de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos.

Con información e imágenes de: Milenio.com