Cfe recupera la luz para 31,325 usuarios tras Simón; aún quedan alrededor de 144 sin servicio

La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que, a las 21:00 horas, había restablecido el suministro eléctrico al 99.54% de los 31,325 usuarios afectados por el huracán Simón en tres estados.

La cifra, confirmada por la Comisión Federal de Electricidad, representa un avance rápido que tiene rostro humano: hospitales que volvieron a operar con normalidad, pequeños comercios que pudieron reabrir y hogares que recuperaron la energía para cocinar y cuidar a los niños. El trabajo de brigadas en campo fue decisivo para llegar con celeridad a la mayoría de las comunidades afectadas.

Sin embargo, ese 99.54% también expone una realidad menos celebrada. El 0.46% restante equivale a aproximadamente 144 usuarios que seguían sin servicio a las 21:00 horas, según los datos oficiales de la CFE. Esas familias suelen estar en los lugares más aislados o en zonas donde los daños a postes, transformadores y redes secundarias fueron mayores, y su demora en recibir atención revela fallas estructurales:

La rapidez del restablecimiento habla bien del esfuerzo logístico y humano, pero no debe ocultar que fenómenos como Simón siguen dejando en evidencia la fragilidad de la infraestructura eléctrica en zonas vulnerables. La CFE ha priorizado líneas principales y centros de servicio, pero muchos vecinos siguen señalando falta de comunicación clara sobre tiempos de reparación y criterios de priorización.

Desde una perspectiva práctica, además de reconocer a las cuadrillas que trabajaron bajo condiciones adversas, es razonable exigir a la CFE y a las autoridades federales y estatales transparencia sobre los recursos empleados, los protocolos de respuesta y un plan de inversión para reducir la repetición de cortes masivos. La preparación ante huracanes no es solo apagar incendios: es inversión en poda y gestión de vegetación, mantenimiento de redes, protección de infraestructuras críticas y, donde sea viable, el impulso a opciones de generación local y resiliencia comunitaria.

Para la ciudadanía, el restablecimiento masivo es un alivio, pero también un recordatorio de que la solidaridad y la respuesta inmediata no deben sustituir a políticas públicas de largo plazo. La CFE puede y debe aprovechar la experiencia reciente para transparentar resultados, reparar lo pendiente —esos cerca de 144 usuarios— y presentar un plan creíble que evite que la siguiente contingencia vuelva a golpear con la misma fuerza a las familias más expuestas.

El huracán Simón mostró que, cuando se movilizan recursos y personas, las restas se hacen rápido; la pregunta es si el Estado y la empresa pública están dispuestos a sumar prevención, inversión y rendición de cuentas para que estas crisis dejen de ser la norma para las comunidades más vulnerables.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx