Buque de Pemex estuvo más de ocho días anclado sobre un ducto activo en la mancha del derrame

Por datos y documentos públicos de EL PAÍS —y a la espera de respuestas oficiales—, la presencia del barco de mantenimiento árbol grande sobre un ducto que transporta crudo maya complica la versión gubernamental sobre el origen del desastre en el Golfo.

Durante la primera quincena de febrero, mientras las manchas aceitosas ya cubrían decenas de kilómetros en el Golfo de México, registros en poder de EL PAÍS muestran que el buque Árbol Grande, dedicado al mantenimiento de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), estuvo anclado sobre un conducto en activo entre el 9 y el 16 de febrero. Esa zona coincide con una mancha de más de 50 kilómetros cuadrados que va desde una plataforma del campo Cantarell hasta las instalaciones de Dos Bocas. El hallazgo choca con la versión oficial, que desde el inicio negó fugas en la red de Pemex. A cierre de edición, la petrolera no había contestado preguntas sobre el operativo y el estado del ducto.

Datos clave

Buque Árbol Grande (mantenimiento de infraestructura petrolera)
Fechas anclado 9 al 16 de febrero (documentos consultados)
Zona afectada Mancha de supuesta mezcla de crudo > 50 km²; trazo entre Cantarell y Dos Bocas
Tipo de crudo Crudo tipo Maya (según registros sobre el ducto)
Impacto Afectación ya reportada en cerca de 600 km de litoral
Fuentes Documentos públicos y reporte de EL PAÍS; preguntas a Pemex sin respuesta

Qué contradice esto

  • Autoridades federales sostuvieron desde el primer momento que no había fallas en infraestructura de Pemex; los documentos consultados plantean lo contrario.
  • Si un buque de mantenimiento estuvo sobre el ducto en esas fechas, es urgente especificar si se realizaba una reparación, maniobra o supervisión y por qué no se informó públicamente.
  • La coincidencia espacial entre el anclaje y la mancha obliga a revisar las investigaciones oficiales sobre origen y responsabilidad.

Impacto social y ambiental

Comunidades pesqueras y turísticas del litoral ya reportan pérdida de capturas, playas cubiertas de residuos y daño a actividades económicas locales. El aceite en el mar no es solo una imagen: es redes de pesca inutilizadas, aves y manglares en riesgo y familias que ven menguar su ingreso. A mediano y largo plazo, la contaminación puede reducir la productividad pesquera y afectar la salud pública en zonas costeras.

Qué debería ocurrir ahora

  • Una investigación independiente y transparente que haga públicos registros de navegación, bitácoras del Árbol Grande y bitácoras de mantenimiento del ducto.
  • Muestreos químicos y trazabilidad del crudo para determinar si el petróleo recogido coincide con el que transporta el ducto.
  • Medidas urgentes de reparación, remediación y un esquema claro de compensación a pescadores y comunidades afectadas.
  • Refuerzo de la vigilancia mediante satélite y terceros auditados para evitar versiones encontradas entre autoridades y evidencia disponible.

Conclusión

Los documentos que publica EL PAÍS y la presencia constatada del Árbol Grande sobre el ducto durante más de ocho días abren más preguntas que respuestas. La narrativa oficial que descartó fallas en instalaciones de Pemex choca ahora con registros públicos. Si la petrolera y las autoridades no actúan con rapidez y transparencia, la desconfianza y el daño ambiental y social seguirán creciendo.

EL PAÍS consultó a Petróleos Mexicanos sobre lo ocurrido en el ducto y el propósito del anclaje entre el 9 y el 16 de febrero; a cierre de edición no había recibido respuesta.

Con información e imágenes de: elpais.com