BBVA apuesta por una revolución en el turismo: financia y digitaliza a 500 agencias
El banco firmó una alianza con la AMAV para dotar a agencias de herramientas de cobro, crédito y administración; el objetivo es triplicar las beneficiarias y profesionalizar al sector, pero expertos advierten riesgos de dependencia y costos ocultos.
BBVA México anunció una alianza estratégica con la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) para impulsar la digitalización y ofrecer financiamiento a 500 agencias de viajes en el país. La iniciativa combina la entrega de Terminales Punto de Venta (TPV), cuentas empresariales, soluciones de cobro y pago, y un portafolio de créditos pensados para cubrir necesidades operativas y comerciales del sector.
Claudia Canto, directora de Negocio PyME de BBVA México, resumió la propuesta como una “propuesta integral que combina medios de cobro más ágiles con soluciones financieras para su administración y crecimiento”. Por su parte, Levi Williams Manzanares, presidente nacional de la AMAV, valoró el acuerdo como “un paso estratégico en la profesionalización y competitividad” de sus agremiados.
Qué ofrece el acuerdo
- Terminales punto de venta (TPV) con tarifas preferenciales para aceptar pagos con tarjeta.
- Cuentas empresariales y soluciones digitales para la administración diaria del negocio.
- Financiamiento orientado a estacionalidad y flujo de caja del sector turístico.
- Soporte para la modernización operativa: cobros más ágiles y reporteo financiero.
Las cifras clave
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Agencias beneficiadas por el nuevo convenio | 500 |
| Meta a mediano plazo | Triplicar el número de agencias (≈1,500) |
| Comercios turísticos que adoptaron TPV desde marzo de 2025 | 9,000 |
| Créditos canalizados a comercios turísticos | Casi 2,000 |
| Monto aproximado de créditos | 5,400 millones de pesos |
Impacto tangible
Para clientes, la adopción de TPV y pagos digitales significa menos efectivo en mano, mayor seguridad y opciones de pago a plazos; para agencias, representa la posibilidad de mejorar flujo de caja, ofrecer paquetes con financiamiento y profesionalizar su contabilidad. BBVA destaca que estas capacidades son clave en temporadas altas y bajas, cuando la liquidez marca la diferencia entre sobrevivir o cerrar.
Lo que no se debe olvidar
- Costos y condiciones: los beneficios dependen de tarifas por TPV, comisiones y las condiciones crediticias. Es vital que las agencias comparen y exijan transparencia en tasas y comisiones.
- Riesgo de endeudamiento: el crédito puede ser una tabla de salvación en temporadas, pero mal administrado fortalece la vulnerabilidad financiera.
- Brecha digital: no todas las agencias, sobre todo en destinos rurales o microempresas familiares, cuentan con personal o conectividad para sacar provecho inmediato de las herramientas.
- Concentración bancaria: depender de un solo proveedor financiero puede implicar costos de switching y pérdida de margen de negociación.
Análisis
La jugada de BBVA es ambiciosa y puede acelerar la profesionalización del turismo: más TPV y financiación bien canalizada alivian la estacionalidad y amplían la oferta de productos para clientes. Pero la historia reciente muestra que la tecnología y el crédito no son solución mágica: requieren capacitación, transparencia y acompañamiento para que el beneficio sea sostenible.
Si el objetivo de triplicar el número de agencias se cumple, podríamos ver en los próximos años una reconfiguración del mercado: agencias más formalizadas, mayor capacidad de competir con plataformas en línea y mejores condiciones para el viajero. Sin embargo, será clave que autoridades y cámaras empresariales vigilen comisiones, condiciones crediticias y políticas de protección al consumidor.
Recomendaciones para que el impulso no se quede en promesa
- Transparencia total en costos y tasas aplicables a TPV y créditos.
- Programas de capacitación obligatoria en finanzas y herramientas digitales para los afiliados.
- Apoyos específicos para agencias en zonas rurales con conectividad limitada.
- Supervisión regulatoria para evitar prácticas que concentren poder de mercado o encarezcan servicios al final del consumidor.
BBVA y la AMAV ponen el acelerador; ahora falta que la carrera no se quede en promesas y que las agencias, los viajeros y la autoridad mantengan el control para que el beneficio llegue a todos y no sólo a los más grandes.
