Axel Muñiz pone el corazón en el Lunario: presenta Mood y reivindica su camino sin atajos

Axel Muñiz regresará al Lunario del Auditorio el próximo 7 de febrero para estrenar su nueva producción Mood en un concierto que promete ser íntimo y romántico, con invitados especiales que, según él, llegan de manera orgánica y no por imposición. En entrevista con MILENIO, el cantante adelantó que el show tendrá un tono cercano y emocional, y que el público disfrutará tanto como él del sonido y la comodidad del recinto.

Un recorrido forjado a pulso

Con 11 años de carrera a cuestas, Muñiz admite que lo más complicado fue encontrar su propio sonido. «De repente tuve altibajos y me desesperé porque quería lograr lo que otros compañeros estaban logrando, pero todo se da a su tiempo», dijo. Esa paciencia ha sido clave: lejos de fórmulas rápidas, Axel ha preferido que las colaboraciones surjan de forma natural. «En mi carrera nada ha sido impuesto», afirma, y subraya su interés en mezclar el pop con guiños al regional mexicano cuando la química lo permite.

Un cartel hecho por fans y amigas

  • El setlist para el Lunario se armó con propuestas de sus seguidores en redes sociales, quienes le pidieron temas como «Sin ti» (grabada con Maite Perroni y Juan Magán), «Mi vicio» (con Joey Montana) y «Eres mi todo» (con Alex Ubago).
  • Las invitadas confirmadas serán únicamente mujeres: Pili Pascual —compañera en la serie Go! Vive a tu manera—, Naisa (cantante de Ecuador) con quien grabó «Como antes», y Olga Lucía Vives, de Colombia.

La decisión de traer solo voces femeninas suma un giro coqueto y estratégico al concierto: canciones de amor, duetos y momentos para explotar la conexión sentimental que Axel busca transmitir con Mood.

Herencia y enseñanza en el escenario

Axel no rehúye su apellido: forma parte de la dinastía Muñiz. Reconoce el peso y la ayuda de su padre, Jorge «El Coque» Muñiz, y de su abuelo, Marco Antonio Muñiz. Dice que ambos le han transmitido no solo anécdotas y consejos técnicos, sino la ética del oficio: presentarse impecable y respetar al público, ya sea ante diez personas o diez mil. Esa educación escénica, mezcla de disciplina y cariño por la música, aparece como pilar de su propuesta.

Qué está en juego

El concierto del 7 de febrero funciona como una vitrina: si Mood y el show en el Lunario conectan, Axel puede convertir años de trámite artístico en punto de despegue comercial. La apuesta es doble: consolidar su sonido auténtico y demostrar que las colaboraciones «orgánicas» pueden competir con los atajos del mercado musical.

Por qué importa

Más allá de la anécdota pop, lo que propone Muñiz es un ejemplo de cómo los artistas jóvenes navegan entre herencia familiar, presión de la industria y la búsqueda de identidad artística. Es un caso que invita a la reflexión sobre la cultura del aplauso instantáneo y reivindica el valor del trabajo persistente y la relación honesta con la audiencia.

Según la conversación con MILENIO, los boletos ya circulan entre los seguidores y el Lunario espera una noche de confesiones musicales. Para quienes siguen su trayectoria, será la prueba de que, como dice el propio Axel, sus logros no han sido impuestos sino ganados a pulso.

Con información e imágenes de: Milenio.com