Reloj favorece a México: avance temprano del Plan México enciende esperanza y pone contra la pared los cuellos de botella
En un año, la CFE añadió cerca de 2.3 GW y logró alrededor de 10% de la meta 2025–2030; la cifra avanza, pero el tiempo apremia para permisos, interconexión y financiamiento.
La promesa del Plan México de aumentar en 22,674 MW la capacidad pública de generación hacia 2030 arrancó con paso firme, pero lejos de estar cerrada. En 2025 se incorporaron aproximadamente 2,328 MW —es decir, cerca de 2.3 GW—, lo que representa alrededor de 10% del objetivo total del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional encabezado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Esos megavatios llegaron sobre todo por la puesta en marcha de centrales de ciclo combinado estratégicas, pensadas para dar energía firme a la industria y a los polos de desarrollo. El reloj avanza, y con él la balanza entre esperanza y alerta: se cumple plazo, pero persisten atascos operativos que pueden frenar la segunda mitad de la carrera.
| Central | Estado | Capacidad (MW) | Inversión aproximada (millones USD) |
|---|---|---|---|
| Salamanca I (Ciclo combinado) | Guanajuato | 927.1 | 627.3 |
| Villa de Reyes (Ciclo combinado) | San Luis Potosí | 437 | ~350 |
| El Sauz II (Ciclo combinado) | Querétaro | ~260 | 292 |
| Manzanillo III (Ciclo combinado, en avance) | Colima | 346.1 | 318.9 |
| Total 2025 (aprox.) | 2,328 MW | 1,588.2 |
Dinero gastado y lo que queda: El Plan México plantea una inversión total de 624,618 millones de dólares para 2025–2030. En 2025 se ejercieron 1,588.2 millones de dólares en el sector energético, por lo que quedan disponibles alrededor de 623,029.8 millones de dólares para los próximos años (fuentes: CFE; datos del Plan México).
Sin embargo, la plata disponible no es sinónimo de ejecución automática. “El reto no está en tener los instrumentos en papel, sino en la implementación. Los proyectos eléctricos tardan entre tres y cinco años en materializarse, y uno de los principales cuellos de botella son los permisos, la interconexión y el financiamiento”, advirtió Guillermo Gómez, presidente del Consejo Nacional de Biogás, en entrevista para Milenio.
Víctor Gómez Ayala, economista en jefe de Finamex Casa de Bolsa, añade la dimensión fiscal: la capacidad del gobierno para liberar recursos está condicionada por la necesidad de reducir el déficit y cumplir otros compromisos, como pensiones y apoyo a Pemex. “El margen era muy estrecho y eso ha limitado la capacidad de liberar recursos”, señaló, aunque estima que el espacio podría ampliarse en 2026.
Electrificación: datos concretos y un objetivo ambicioso
- Meta: alcanzar 99.99% de cobertura eléctrica en el país.
- Obras previstas: 42,221 proyectos de electrificación entre 2025 y 2030, con una inversión estimada de 18,916 millones de pesos para beneficiar inicialmente a más de 550,000 personas.
- Avance 2025: se iniciaron cerca de 12,235 obras de electrificación; paralelamente, la CFE desplegó un programa de modernización y expansión de la red valuado en más de 163,000 millones de pesos.
La electrificación avanza, pero la certificación oficial de cobertura total aún está pendiente. Para muchas comunidades rurales y parques industriales, la diferencia entre proyecto y luz permanente puede seguir siendo larga si no se aceleran las conexiones y la modernización de redes.
Riesgos y omisiones: ¿qué puede torcer el rumbo?
- Dependencia de gas natural: el énfasis en generación térmica en 2025 aseguró energía firme, pero aumenta la exposición a precios internacionales y a la volatilidad del combustible.
- Falta de renovables y almacenamiento: sin acelerar e integrar más capacidad de energía limpia y sistemas de almacenamiento, el sistema puede volverse menos flexible y más costoso.
- Cuellos de botella operativos: permisos ambientales, trámites de interconexión y esquemas de financiamiento público-privado siguen siendo obstáculos frecuentes.
Como sintetizó Víctor Gómez Ayala, la administración busca mejorar la percepción de riesgo para atraer al sector privado, pero el avance ha sido “relativamente lento frente a las necesidades del sector”, lo que se refleja en la actividad económica y en la inversión real.
Qué hay que acelerar ya
- Agilizar trámites de permisos e interconexión con ventanillas únicas y plazos límite; que el papel no sea la traba.
- Priorizar inversiones en transmisión y almacenamiento para que la nueva capacidad no quede huérfana en picos de demanda.
- Impulsar esquemas claros de asociación público-privada que reduzcan la percepción de riesgo y atraigan capital privado sin sacrificar transparencia.
- Equilibrar la adición de energía firme con metas ambiciosas de renovables y baterías para no encadenar el futuro al gas.
Conclusión
El reloj, por ahora, favorece a México: el Plan México cumplió plazos iniciales y logró un avance tangible en 2025. Pero la carrera es larga y con obstáculos técnicos, fiscales y regulatorios. Es buena noticia que la luz aumente, pero la luz debe ser sostenible, asequible y segura. Si los próximos años no se corrigen cuellos de botella y se acelera la diversificación hacia renovables y almacenamiento, el triunfo parcial de hoy podría convertirse en un cuello de botella mañana.
Fuentes: Comisión Federal de Electricidad (reportes de incorporación de capacidad), entrevistas y datos citados en Milenio (Guillermo Gómez) y análisis financiero de Finamex Casa de Bolsa (Víctor Gómez Ayala).
