Efectivo a la vista: camionetas blindadas trasladan 15% más y el sistema carretero no da abasto

Lock reporta aumento de dinero en 368 unidades; directivos alertan por vías saturadas y pérdida de clientes tras señalamientos internacionales

Más cash circula en las calles mexicanas. La empresa mexicana de transporte de valores Lock informó que durante el último año sus camionetas blindadas trasladaron 15% más dinero en efectivo respecto a 2024, un salto que la compañía atribuye tanto a la estabilidad económica como a los aumentos en el salario mínimo.

En conferencia de prensa, Aguinaldo Alves, director general adjunto de Lock, explicó que el cálculo se basa en el efectivo movilizado por 368 unidades blindadas que operan en 14 puntos del centro y sur del país, incluida la Ciudad de México. «Si en las tiendas, en promedio, recolectábamos 100 billetes, terminamos recolectando 115 billetes», señaló Alves.

La firma también advierte que el fenómeno tiene raíces estructurales: alrededor de 50 millones de personas en México no disponen de cuenta bancaria, por lo que el flujo de efectivo, dijo Alves, seguirá creciendo año con año en porcentajes por encima de la inflación estimada de 4% para 2025.

Dato Valor
Incremento reportado 15%
Unidades blindadas analizadas 368
Puntos de operación 14 (centro y sur, incluida Ciudad de México)
Población sin cuenta bancaria (estimada por Lock) ~50 millones
Inversión proyectada 150 millones de pesos
Nueva base Cancún (apertura en junio), +200 colaboradores

Pero no todo es crecimiento sin fricción. José Luis Terrazas, fundador de Lock, dijo en entrevista para MILENIO que el principal freno para la expansión del sector es la infraestructura: carreteras que requieren mantenimiento, bloqueos que retrasan rutas y la falta de acceso a localidades alejadas.

«El sistema carretero del país se está quedando muy chico para nuestra industria», afirmó Terrazas, quien proyecta una inversión de alrededor de 150 millones de pesos para nuevas bases de operación y unidades blindadas. En junio, dijo, abrirán una nueva base en Cancún y contratarán 200 colaboradores más.

Además del reto logístico, Terrazas señaló un impacto sobre el negocio por decisiones externas: mencionó el caso de CIBanco, cliente de Lock que cerró operaciones tras ser señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por presuntas operaciones relacionadas con lavado de dinero. «CIBanco era nuestro cliente, y lo perdimos a raíz de las acusaciones que recibió», concluyó.

Qué significa esto para la gente

  • Más efectivo en la economía cotidiana: para quienes no usan bancos, la dependencia del efectivo se traduce en más movimiento de billetes y monedas, pero también en costos y riesgos mayores (robos, comisiones por depósito, logística).
  • Seguridad y tiempos de servicio: rutas más largas o bloqueos pueden retrasar depósitos y pagos a comercios, afectando desde tiendas de barrio hasta cajeros automáticos en municipios pequeños.
  • Impacto en precios y empleo: el aumento en las operaciones obliga a las empresas de valores a invertir en flota y personal; Lock anuncia contratación y nuevas bases, lo que genera empleo pero también mayores gastos operativos que pueden trasladarse a comercios.
  • Riesgo reputacional y sistémico: la salida de clientes por señalamientos internacionales muestra cómo decisiones regulatorias fuera del país pueden golpear cadenas locales de servicio financiero.

Qué piden los directivos y qué debería hacer el Estado

  • Mejor mantenimiento de carreteras y gestión de bloqueos: para reducir tiempos, costos y vulnerabilidad de las unidades.
  • Ampliar vías de acceso a comunidades rurales: muchas localidades tienen bancos y comercios que requieren transporte rápido y seguro de efectivo.
  • Fomentar inclusión financiera: políticas públicas que reduzcan el número de personas sin cuenta bancaria ayudarían a disminuir el flujo de efectivo y la presión sobre la logística física.
  • Transparencia y coordinación internacional: garantizar que sanciones o señalamientos se manejen con pruebas y diálogo para evitar efectos colaterales en el empleo y en proveedores locales.

En resumen: más dinero en las camionetas blindadas significa que el efectivo sigue vivo y mandando en buena parte del país, pero también deja al descubierto carreteras insuficientes, vulnerabilidades operativas y la necesidad urgente de políticas públicas que conecten infraestructura, inclusión financiera y supervisión eficaz. Si el país quiere modernizar su economía sin dejar a nadie atrás, la solución no es solo blindar camionetas: es ampliar caminos, bancos y opciones para que el dinero fluya de forma segura y menos costosa.

Con información e imágenes de: Milenio.com