Arturo chacón incendia Bellas Artes y logra un bis de «El triste» que estremece al público
El tenor regresó a su tierra con un programa dedicado a Juan Gabriel y José José, y cerró con un encore que confirmó que la música popular tiene lugar en el Palacio
La noche en el Palacio de Bellas Artes tuvo ayer un pulso distinto: la voz de Arturo Chacón volvió a llenar la sala y, cuando terminó «El triste», el público no se conformó. La ovación obligó al tenor a salir de nuevo y regalar la pieza otra vez, un bis que arrancó lágrimas y aplausos en un lleno total, según el propio artista y el programa de la función.
Chacón, quien dijo sentirse en casa en el coloso de mármol al presentar por primera vez un concierto íntegramente dedicado a la música popular en ese recinto, presentó un repertorio que cruzó generaciones, regiones y estilos. El concierto puso en vitrina composiciones de Juan Gabriel y canciones emblemáticas de José José, recordando que la música popular mexicana no solo vive en la radio, sino también en los recintos más prestigiosos.
Un programa cargado de memoria
La primera parte se entregó a José José con títulos que marcaron época: «Gavilán o paloma», «Amar y querer», «Volcán», «Lo dudo» y «Lo pasado, pasado» de Juan Gabriel. La segunda parte abrió con la nueva generación del Estudio de la Ópera de Bellas Artes acompañada por el mariachi Gama Mil, quienes entonaron «Déjame vivir», uno de los dúos más recordados de Juan Gabriel. Chacón volvió a escena enfundado en traje de charro para interpretar éxitos como «De mí enamórate», «Siempre en mi mente», «Se me olvidó otra vez», «Amor eterno» y «Querida».
Dirección y arreglos que conectaron la ópera con el mariachi
Abdiel Vázquez debutó al frente de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes para acompañar al tenor, mientras que la nueva generación del Estudio de la Ópera aportó voces y energía al programa. Los arreglos, según el programa de la noche, estuvieron a cargo del maestro Eduardo Magallanes y Omar Nava, quienes buscaron un equilibrio entre la tradición popular y el formato sinfónico.
El empeño artístico surtió efecto: la mezcla de orquesta, mariachi y voces líricas transformó clásicos de la música popular en piezas con nueva dimensión escénica, sin perder su corazón popular. Para Chacón, como él mismo recordó en el escenario, su historia viene del canto con mariachi y de pasar por el coro de Juan Gabriel, un recorrido que anoche se hizo visible y emotivo.
La noche en cifras y datos
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Recinto | Palacio de Bellas Artes, Ciudad de México |
| Director | Abdiel Vázquez (debut con la Orquesta del Teatro de Bellas Artes) |
| Arreglos | Eduardo Magallanes y Omar Nava (según programa) |
| Colaboración | Estudio de la Ópera de Bellas Artes y mariachi Gama Mil |
| Bis | «El triste» por petición unánime del público |
¿Qué significa este concierto?
Más allá del brillo individual de Chacón, la función plantea una pregunta cultural pertinente: ¿por qué la música popular necesita ser validada en recintos «clásicos» para ser celebrada? La respuesta de la noche fue contundente: la audiencia está lista para ver en Bellas Artes tanto la ópera como el bolero, el mariachi o las rancheras cuando la propuesta respeta la esencia de las canciones y suma calidad musical.
En términos públicos, el gesto también es simbólico. Llevar el repertorio de Juan Gabriel y José José a Bellas Artes ayuda a preservar el patrimonio musical nacional y a abrir audiencias; sin embargo, el riesgo es que la apropiación institucional diluya la crudeza emocional de esa música si no se cuida el arreglo y la interpretación. Anoche, según asistentes y críticos presentes, el balance fue mayormente a favor: emoción y respeto por el material.
Reacciones y cierre
Asistentes describieron la escena final como un cierre magnífico: luces bajas, la voz de Chacón tallando cada frase, y un público que se negó a desaparecer hasta escuchar «El triste» otra vez. El concierto también contó con transmisión por plataformas digitales, lo que amplió el alcance a quienes no pudieron entrar al Palacio, según la producción.
Arturo Chacón, originario de Sonora, sumó otra noche memorable a una trayectoria que busca tender puentes entre la técnica operística y la potencia expresiva de la música popular mexicana. Si la ovación y el bis son un termómetro, la apuesta funcionó.
Fuentes: declaraciones del propio artista durante la función, programa oficial del concierto en el Palacio de Bellas Artes y testimonios de asistentes.
