Galería en la Condesa cierra tras ataque de esvásticas y acoso antisemita a artista israelí
La Condesa, zona de cafés y cultura, quedó sacudida: pintadas con esvásticas y una oleada de insultos obligan a cerrar una sala privada
La galería König, en el céntrico barrio de la Condesa de Ciudad de México, cerró de manera abrupta este viernes después de una serie de incidentes que obligaron al artista israelí Amir Fattal a abandonar la sala por seguridad. Según contó el propio creador a EL PAÍS, la fachada de la galería apareció este jueves con pintadas de esvásticas y, durante varios días, Fattal sufrió una oleada de insultos antisemitas en redes y en la calle.
La muestra, titulada I’m Just Here For The Pool (Solo estoy aquí por la alberca), se inauguró el 3 de febrero y debía permanecer hasta el 1 de abril. La exposición se interrumpió antes de tiempo cuando el ambiente alrededor de la galería se volvió hostil: el primer acto de repudio, según el artista, reunió a una quincena de personas el pasado sábado; la protesta fue “rápidamente desactivada” por la policía, que escoltó a Fattal dentro de una patrulla. “Sentimos que ya no era seguro”, relató el artista a este diario.
La escena tensiona al vecindario y cuestiona la capacidad de las instituciones para proteger la libertad cultural. La Condesa, que suele venderse como un epicentro de convivencia urbana, se vio obligada a bajar cortinas por amenazas que recurren a símbolos históricos de odio.
Qué ocurrió: cronología
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 3 de febrero | Apertura de la exposición I’m Just Here For The Pool en galería König. |
| Últimos días | Amir Fattal denuncia recibir insultos antisemitas por internet. |
| Sábado (fecha mencionada por el artista) | Concentración de unas 15 personas; la policía interviene y escolta al artista. |
| Jueves | La fachada de la galería amaneció con pintadas de esvásticas. |
| Viernes | Cierre abrupto de la galería por razones de seguridad. |
Contexto y consecuencias
El caso no es solo un hecho aislado contra una sala privada: toca fibras sensibles sobre la convivencia, la libertad artística y la protección de las minorías. El uso de esvásticas revive simbolismos del odio que la sociedad mexicana y sus instituciones deben enfrentar con claridad. Que una galería cierre por miedo es una señal de alarma para la escena cultural y para cualquier ciudadano que ejerza su derecho a expresarse.
Fuentes directas citadas por EL PAÍS confirman los hechos descritos por Fattal; sin embargo, hasta el cierre de esta nota no se habían divulgado públicamente comunicados oficiales detallados por parte de la Secretaría de Seguridad o la fiscalía local sobre una investigación formal. La ausencia de una respuesta institucional clara puede agravar la sensación de impunidad.
Testimonio
“Sentimos que ya no era seguro”, dijo Amir Fattal a EL PAÍS al explicar el cierre anticipado de su muestra. El artista, afincado en Alemania, pasó de presentar su trabajo en una galería de la Ciudad de México a ser escoltado por la policía y retirarse por precaución.
Qué piden la cultura y la ciudadanía
- Investigación rápida y transparente por parte de las autoridades para identificar a los responsables de las pintadas y las amenazas.
- Protocolos claros para proteger a artistas, curadores y espacios culturales ante incidentes de odio.
- Conversación pública que condene el antisemitismo y cualquier forma de violencia simbólica, y que promueva la convivencia y la libertad de expresión.
La galería König bajó su cortina, pero la discusión sobre seguridad, tolerancia y cultura queda abierta. En un barrio que vende imagen de modernidad, los vecinos y creadores reclaman respuestas: ¿quién protege a la cultura cuando el odio se pinta en la fachada?
Fuente principal: Testimonio de Amir Fattal a EL PAÍS y relato de los hechos proporcionado por el artista.
