Archivos pisoteados en Canal Once desatan polémica y alarma por el patrimonio cultural
Por: Redacción
La toma de instalaciones de Canal Once que se vivió en los últimos días dejó, además de protestas y confrontaciones, un rastro tangible: discos, material audiovisual y expedientes tirados en el suelo, entre ellos contenidos de programas emblemáticos como «Aquí nos tocó vivir» de Cristina Pacheco y «Aprender a envejecer». Testimonios de trabajadores y asistentes que hablaron con este medio describen una escena que muchos ya califican como daño al archivo cultural de la televisión pública.
La imagen es contundente. Más que expedientes, lo que apareció sobre el piso fue memoria desordenada: discos compactos, cintas, carpetas y soportes de grabación que, según técnicos consultados, requieren condiciones ambientales y manejo especializado para conservarse. Colocar ese material en el suelo equivale a dejar perlas al alcance del agua y el barro, dicen expertos en preservación audiovisual.
Qué se encontró
- Discos y discos duros externos aparentemente fuera de sus estuches.
- Cintas y copias de programas históricos sin embalaje protector.
- Expedientes administrativos y listados de producción con huellas de maltrato.
- Registros de emisiones con valor documental para investigaciones y memoria cultural.
Testimonios y reacciones
Empleados que pidieron anonimato relatan que parte del material fue hallado en pasillos y áreas de almacenamiento improvisadas. «No se trata solo de objetos. Es la voz de generaciones», dijo una fuente que trabajó décadas en archivo técnico. Organizaciones civiles y voces del ámbito cultural han pedido a las autoridades una actuación rápida y transparente para evitar pérdida irreversible.
Respuesta institucional
Hasta el cierre de esta edición, la dirección de Canal Once y el Instituto Politécnico Nacional no habían entregado un informe público detallado sobre el estado del archivo. Fuentes oficiales han confirmado la apertura de un inventario preliminar, pero familiares de programas y académicos reclaman una auditoría independiente y la activación de protocolos de conservación.
Por qué importa
Canal Once alberga décadas de programación educativa, cultural y periodística. La destrucción o el deterioro de estos archivos significa la pérdida de testimonios sobre costumbres, debates y protagonistas de la vida pública. Para comunidades, investigadores y audiencias, cada disco o cinta es una pieza de identidad social que, en muchos casos, no tiene copia fuera de los repositorios institucionales.
| Programa | Contenido afectado | Impacto potencial |
|---|---|---|
| Aquí nos tocó vivir | Discos con entrevistas y crónicas | Pérdida de testimonios culturales de generaciones |
| Aprender a envejecer | Grabaciones y guiones | Afecta memoria sobre políticas y experiencias del envejecimiento |
| Archivos generales | Cintas, discos y expedientes | Riesgo de daño irreversible y vacíos documentales |
Qué se exige
- Inventario público y verificado por especialistas externos.
- Inmediata protección ambiental y traslado a instalaciones adecuadas.
- Auditoría independiente sobre el manejo del archivo durante y después de la toma.
- Plan de restauración y digitalización prioritaria de material en riesgo.
Lo que viene
La polémica no es solo por lo que se vio en el suelo, sino por lo que esa escena revela: fragilidades en la custodia de bienes culturales y la necesidad de protocolos claros que no dependan de coyunturas. Hay ejemplos de países que han salvado su patrimonio con digitalización acelerada y colaboración interinstitucional. Esa ruta está sobre la mesa como la única salida realista para evitar que programas imprescindibles desaparezcan de la memoria colectiva.
Este medio seguirá recabando testimonios y documentación, y exigirá la transparencia que la preservación del patrimonio público merece.
