Aluvión en Las Condes arrastra vehículos y obliga a evacuar 600 viviendas; seis personas resultan heridas

Un aluvión registrado la madrugada de este sábado en la comuna de Las Condes, al este de Santiago, dejó automóviles arrastrados por la corriente, daños en calles y *seis personas con lesiones de diversa consideración*, según informó la Municipalidad de Las Condes. La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) confirmó además la evacuación preventiva de aproximadamente 600 viviendas en sectores aledaños a cauces y quebradas urbanas.

Bomberos de Santiago y Carabineros trabajaron en el rescate y en la atención primaria de las personas afectadas, mientras equipos municipales habilitaron recintos comunales como albergues temporales, indicó la Municipalidad. Los cortes de tránsito en varias calles principales y la caída de barandas en puntos críticos complicaron el acceso de maquinaria pesada para limpiar escombros y proteger viviendas.

Vecinos consultados por este medio relataron escenas dramáticas: “La calle quedó como un río, se llevó dos autos de mi cuadra y tuvimos que sacar a una familia en pijama”, dijo una residente del sector oriente, que pidió mantener su nombre reservado. Testimonios como este ponen rostro a un problema que no es nuevo: fuertes lluvias, sumadas a la urbanización de quebradas y a sistemas de drenaje insuficientes, aumentan el riesgo de desastres en barrios que crecieron sin suficientes medidas de mitigación.

Las cifras oficiales y la constatación en terreno coinciden en un punto clave: este tipo de episodios se repite con mayor frecuencia. La Onemi y la Municipalidad anunciaron inspecciones para evaluar daños estructurales en viviendas, mientras el Ministerio de Obras Públicas fue citado por autoridades locales como responsable de revisar canales y obras de mitigación en las cuencas afectadas.

Desde una mirada crítica, la emergencia expone falencias en la planificación urbana: el crecimiento inmobiliario en laderas y sectores de riesgo no siempre ha ido acompañado de inversión en infraestructura pluvial, zonas de retención ni protocolos comunitarios robustos. No es una condena acrítica a los equipos de emergencia, que actuaron con rapidez, sino una advertencia sobre decisiones políticas previas que ponen en riesgo a familias enteras.

Expertos en gestión de riesgo consultados por este periódico señalan que la adaptación al cambio climático requiere combinar obras de ingeniería —canales, colectores y diques— con soluciones verdes como humedales urbanos y recuperación de cauces naturales. También subrayan la importancia de alertas tempranas y de sanciones claras para construcciones en zonas no aptas.

La Municipalidad de Las Condes informó que se mantendrán operativos de apoyo social y salud para quienes han sido evacuados, y que se coordinará con la Seremi de Vivienda y el Ministerio del Interior para medidas de mediano plazo. Desde la comunidad, surgen iniciativas de apoyo mutuo: vecinos organizan donaciones y turnos para acompañar a familias que pernoctan en albergues.

La pregunta que queda sobre la mesa es política: ¿quién asume la responsabilidad de prevenir la próxima emergencia? Más allá de la solidaridad inmediata, este suceso exige que el Estado y los gobiernos locales prioricen inversión pública en protección, fiscalización rigurosa y participación ciudadana en decisiones urbanas. Mientras tanto, cientos de hogares recuperan fuerzas para volver a la normalidad, y otros esperan evaluaciones que definan si podrán regresar a sus casas.

Fuentes: Municipalidad de Las Condes, Onemi, Bomberos de Santiago y testimonios de vecinos.

Con información e imágenes de: Heraldodemexico.com.mx