Paz total se desmorona: antes de las elecciones Colombia vuelve a sentirse sitiada

A pocos días de las urnas, el proyecto de «paz total» del presidente saliente quedó en papel y el terreno volvió a hablar con disparos, amenazas y desplazamientos. Nuestros enviados especiales, Rosa Pérez Masdeu y Aitor Txabarri, recorrieron el Cauca y traen testimonios de campesinos e indígenas que denuncian el regreso de la violencia por control territorial, minería ilegal y redes del narcotráfico.

Lo que está pasando

  • Comunidades rurales e indígenas reportan hostigamientos, confinamientos y nuevas rutas de corrupción que benefician a estructuras armadas.
  • El reclamo por tierras y la presión de economías ilegales —minería y cultivos ilícitos— ha reactivado enfrentamientos entre grupos disidentes, bandas delincuenciales y carteles locales.
  • Organismos de control y organizaciones civiles advierten que indicadores de homicidio y desplazamiento muestran un repunte en zonas históricamente afectadas, con especial impacto en Cauca, Nariño y el sur del país.

¿Por qué fracasó la iniciativa «paz total»?

La propuesta del Gobierno de ampliar acuerdos y desactivar la violencia armada no logró desarticular las redes económicas ilegales ni consolidar una presencia estatal sostenible en territorios alejados. Expertos consultados por este diario señalan tres fallas clave:

  • Insuficiente despliegue institucional y ofertas reales de sustitución económica para las comunidades campesinas.
  • Subestimación de la capacidad de recomposición de las estructuras armadas y del narcotráfico.
  • Falta de mecanismos efectivos para proteger líderes sociales, indígenas y reclamantes de tierras.

Testimonios desde el Cauca

Nuestros enviados recogen relatos de familias que han visto cómo grupos armados imponen «leyes» locales, extorsionan a pequeños mineros y obligan a campesinos a desplazarse. Una autoridad indígena consultada en la región dijo que la esperanza de la paz se convirtió en «una sombra corta»: cuando el Estado retrocede, los violentos avanzan.

Actores y dinámicas en juego

Actor Motivación Impacto en la comunidad
Grupos armados y disidencias Control territorial, renta ilegal Violencia selectiva, desplazamientos, amenazas
Narcotráfico y bandas Rutas de exportación y control de cultivo Extorsión, violencia, penetración de economías locales
Minería ilegal Explotación de recursos Degradación ambiental, conflictos con comunidades
Estado y fuerzas públicas Restablecer orden y control Presencia insuficiente; reclamo de más protección y políticas públicas

¿Cómo amenaza esto las elecciones?

La violencia y la intimidación pueden condicionar la participación ciudadana en zonas rurales: las amenazas a líderes y la inseguridad en vías y puestos de votación generan riesgo de abstención y de coacción. Observadores y organizaciones sociales piden garantías claras para que la jornada sea libre y segura.

Medidas que piden las comunidades y expertos

  • Refuerzo urgente de la seguridad en municipios rurales clave y protección de líderes sociales e indígenas.
  • Políticas reales de sustitución económica para reemplazar las rentas ilegales por alternativas sostenibles.
  • Programas de reparación y acceso a la tierra que reduzcan el conflicto por recursos naturales.
  • Transparencia y rendición de cuentas sobre el estado de las zonas donde se prometió la «paz total».

Conclusión

La promesa de un país sin guerra no puede quedarse en eslóganes. La cruda realidad en el Cauca y otras regiones muestra que sin presencia estatal sostenida, medidas socioeconómicas y protección efectiva, la paz se desvanece y la violencia vuelve a tensar la vida cotidiana. A pocos días de la votación, la urgencia es doble: proteger a las comunidades y asegurar que las urnas no se llenen de miedo.

Reportaron desde el Cauca: Rosa Pérez Masdeu y Aitor Txabarri. Fuentes consultadas: Indepaz, Defensoría del Pueblo, Fiscalía General, informes de organizaciones sociales y testimonios locales recopilados por nuestros enviados.

Con información e imágenes de: France 24