Teotihuacán reabre entre aplausos y dudas tras ataque mortal en la pirámide de la luna
Entrada gratuita, filas y seguridad reforzada dos días después del suceso que dejó una turista muerta y 13 heridos
Son las 11 de la mañana cuando se abren las primeras rejas de la zona arqueológica de Teotihuacán. En un día normal el sitio inicia operaciones a las 8.00, pero este miércoles la entrada se retrasó por un operativo de la Guardia Nacional al interior; los turistas más madrugadores esperaron hasta tres horas para entrar.
La sombra del ataque todavía pesa. Según reportes oficiales y testimonios en el lugar, hace apenas dos días Julio César Jasso Ramírez subió armado a la pirámide de la luna, asesinó a una turista canadiense de 32 años, lesionó a otras 13 personas de distintas nacionalidades y luego se suicidó con su propia arma. Las autoridades ministeriales mantienen abierta la investigación.
“No tenía idea, qué tragedia. He visto mucha seguridad. Lo siento mucho”, dice Hana, de 62 años, que viajó desde Japón y llegó sin saber lo ocurrido. Otro visitante, en voz baja, resume el dilema que muchos sintieron: “Tuve muchas dudas sobre venir o no”.
Poco antes de la apertura, los trabajadores anunciaron en inglés y español: “Today admission is free”. La fila estalló en aplausos y alivio. Para los vendedores ambulantes y guías —quienes dependen del flujo diario— la reapertura representa un respiro económico; para otros visitantes y empleados significa regresar a una normalidad condicionada por el dolor y la incertidumbre.
Qué cambió en el acceso y la seguridad
- Horario de apertura: retrasado a las 11.00 por operaciones de seguridad.
- Presencia visible de la Guardia Nacional y de personal de vigilancia en varios puntos.
- Revisión de mochilas y bolsos a la entrada, según relataron trabajadores.
- Entrada gratuita anunciada de manera sorpresiva para los visitantes del día.
La reapertura puso en evidencia el choque entre dos necesidades: la exigencia de memoria y justicia por la víctima y sus familias, y la urgencia económica y cultural de mantener vivo un sitio patrimonial que atrae a miles de visitantes anualmente. Expertos en turismo y seguridad consultados por este periódico habían advertido que un cierre prolongado dañaría a comercios y guías locales; sin embargo, piden protocolos claros y comunicación efectiva para evitar que la reapertura se perciba como una decisión apresurada.
| Dato | Información |
|---|---|
| Hecho | Ataque en la pirámide de la luna |
| Víctimas | 1 turista canadiense muerta; agresor se suicidó; 13 heridos (según reportes) |
| Reapertura | Dos días después del suceso; apertura retrasada por operativo |
| Medidas visibles | Mayor presencia de Guardia Nacional, filtros de acceso y revisión de pertenencias |
En el terreno, trabajadores culturales y guías pidieron que la reapertura vaya acompañada de apoyo a las víctimas y capacitación en protocolos de emergencia. “Abrir las puertas no puede ser sinónimo de cerrar el caso; la seguridad y la justicia deben caminar juntas”, señaló un guía que prefirió no dar su nombre.
Autoridades locales y federales enfrentan ahora tres retos inmediatos: esclarecer los motivos del agresor y las posibles fallas en los controles, compensar a las víctimas y sus familiares, y restaurar la confianza de visitantes nacionales e internacionales. Las voces en Teotihuacán piden además mayor transparencia sobre las medidas implementadas y una campaña informativa que explique qué cambió y por qué es seguro regresar.
La jornada de reapertura transcurrió con mezcla de normalidad y recelo: risas tímidas, selfies en las escalinatas, lágrimas contenidas. Para muchos, la pregunta permanece: ¿se podrá volver a disfrutar sin recordar que, hace dos días, la historia del sitio se tiñó de tragedia? La respuesta dependerá de las acciones concretas de las autoridades y de la capacidad de la comunidad para transformar el dolor en prevención y memoria.
Lo que piden ciudadanos y trabajadores
- Información clara y oportuna sobre medidas de seguridad y seguimiento de la investigación.
- Atención integral a víctimas y familiares.
- Protocolos permanentes visibles para visitantes y personal.
- Apoyo económico temporal para comerciantes y guías afectados por el cierre.
Teotihuacán volvió a recibir visitantes entre aplausos y dudas. La pirámide no deja de atraer, pero la presencia de todos —autoridades, sociedad y medios— será necesaria para que la experiencia turística vuelva a ser segura y respetuosa con las víctimas.
