Exigen a Sheinbaum plan nacional de búsqueda: no más desapariciones en las sombras
Colectivos, ONG y activistas piden a la presidenta una estrategia urgente tras la decisión del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU de llevar el caso mexicano a la Asamblea General.
Familiares de personas desaparecidas, organizaciones de derechos humanos y activistas elevaron este lunes la voz: exigen a la presidenta Claudia Sheinbaum la elaboración inmediata de una estrategia nacional de búsqueda que ponga fin al vacío de responsabilidad y la improvisación que, según denuncian, ha convertido a México en un cementerio de expedientes y esperanzas.
La presión crece tras el anuncio del Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de las Naciones Unidas de llevar el caso mexicano ante la Asamblea General. Para los colectivos, la medida confirma lo que han dicho durante años: las respuestas oficiales han sido insuficientes y fragmentadas. En cifras, el drama es masivo: según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, hay más de 100,000 personas reportadas como desaparecidas en el país, una cifra que obliga a políticas públicas serias y sostenidas.
“No pedimos favores, exigimos derechos”, resumen familiares y activistas. Denuncian que los equipos de búsqueda comunitaria han tenido que suplir a las autoridades: salen a campo con palas, linternas y fotos, mientras archivos y morgues acumulan cuerpos sin identificar. Esa realidad —dicen— demuestra la urgencia de un plan nacional que coordine, financie y profesionalice las búsquedas.
Principales demandas
| Demanda | Qué implicaría |
|---|---|
| Plan nacional de búsqueda | Un protocolo federal único con metas, plazos y financiamiento para búsquedas inmediatas y búsquedas de largo plazo. |
| Fortalecimiento forense | Aumento de plazas y recursos para laboratorios, bases de datos genéticas y formación para identificar restos humanos. |
| Coordinación interinstitucional | Mecanismos efectivos entre federación, estados y municipios para evitar duplicidades y pérdida de información. |
| Atención integral a familiares | Servicios psicológicos, acompañamiento legal y restitución de derechos para quienes buscan a sus seres queridos. |
| Respuesta a recomendaciones internacionales | Implementar las medidas sugeridas por el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU y otros organismos. |
Qué está fallando
- Fragmentación administrativa: cada entidad opera con criterios distintos; la búsqueda queda en manos de colectivos cuando debería ser responsabilidad del Estado.
- Capacidad forense insuficiente: laboratorios saturados, pocas identificaciones y largas demoras que impiden cierre a las familias.
- Falta de recursos y transparencia: presupuestos limitados y opacidad en la información sobre avances.
- Escasa reparación integral: no hay programas sistemáticos de apoyo a las víctimas y a sus familiares.
Los colectivos citados —entre ellos buscadoras y agrupaciones locales que llevan años peinando campos y fosas— exigen que la estrategia nacional no sea un documento más que vuelva a quedar en un cajón, sino un plan con indicadores claros, asignación presupuestal y mecanismos de supervisión con participación ciudadana y de las familias.
El llamado a Sheinbaum también incluye la implementación plena de las recomendaciones del Comité de la ONU. Para los activistas, la decisión de llevar el caso mexicano a la Asamblea General no es un gesto simbólico: es una alerta internacional que puede traducirse en mayor escrutinio y presión diplomática si el Estado no actúa.
Impacto político y social
La exigencia coloca a la presidencia frente a un reto político importante. Atenderlo bien puede significar avance real en justicia y reparación; fallar o ausentarse —afirman organizaciones— profundizará la desconfianza y la percepción de impunidad. En la calle, la respuesta será inmediata: más movilizaciones, búsquedas ciudadanas y presión mediática.
Conclusión
La demanda es simple y tajante: un plan nacional de búsqueda que deje de improvisar y empiece a contar a las víctimas por políticas, no por titulares. La ONU ha puesto el foco; los colectivos han llevado la lucha durante años; ahora queda en manos del gobierno demostrar si su compromiso con la verdad y la justicia es real o sólo retórica. Mientras tanto, madres, padres y hermanas siguen buscando a quienes no volvieron y exigen respuestas concretas que les devuelvan algo imposible: a sus seres queridos.
