Nuevo feminicidio en Chiapas sacude a la comunidad; rosmery, 35, deja en la orfandad a dos menores y la cifra sube a 11

Exigen justicia inmediata y medidas que realmente protejan a las mujeres

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Una vez más, la violencia contra las mujeres golpea con dureza. La víctima fue identificada como Rosmery, de 35 años. Autoridades y fuentes locales reportaron que dejó en la orfandad a dos menores —una niña y un niño— y que con este caso los feminicidios contabilizados en Chiapas aumentaron a 11 en lo que va del año.

El hallazgo reaviva la indignación social: familias y colectivos feministas dijeron sentirse «traicionadas» por la ausencia de medidas efectivas que frenen la escalada de agresiones. Según comunicados oficiales, la Fiscalía General del Estado de Chiapas ya inició carpetas de investigación; activistas llaman a que el proceso sea claro, rápido y con perspectiva de género para evitar la impunidad que muchas veces acompaña estos crímenes.

Hecho Dato
Nombre de la víctima Rosmery
Edad 35 años
Menores afectados Una niña y un niño
Cifra de feminicidios en Chiapas 11 en lo que va del año (reportes oficiales)
Estado de la investigación Carpeta iniciada por la Fiscalía (según boletines oficiales)

«Cada caso es una herida en la comunidad», dijeron vecinas y activistas que desde hace meses piden protocolos más eficaces, refugios y líneas de atención con presupuesto suficiente. En la práctica, muchas de estas demandas han chocado con trámites largos, falta de personal especializado y, en ocasiones, con la revictimización de quienes buscan ayuda.

La ciudad y los municipios afectados necesitan respuestas concretas. Algunas demandas urgentes que plantean especialistas y colectivos son:

  • Investigaciones con prioridad y transparencia: cadena de responsabilidades clara y sanciones efectivas.
  • Protección inmediata para hijas e hijos de víctimas, con apoyo psicológico y económico.
  • Refuerzo de programas preventivos en escuelas y comunidades para identificar señales de riesgo.
  • Mayor presupuesto para refugios y personal especializado con perspectiva de género.
  • Campañas públicas para denunciar y acompañar a víctimas sin temor a represalias.

Las cifras —aunque frías— cuentan historias humanas: familias deshechas, niños sin madre, redes de apoyo que deben multiplicarse y autoridades que deben rendir cuentas. En Chiapas, como en muchas partes del país, el reclamo es claro: no basta con números; se exige acción.

Qué piden las organizaciones civiles

Colectivos feministas locales y nacionales han pedido públicamente que las investigaciones sean expeditas y con perspectiva de género, que se proteja a los menores afectados y que el Estado implemente medidas preventivas reales. También demandan que las autoridades transparenten avances y resultados para medir si las políticas públicas funcionan o se quedan en discursos.

Este nuevo feminicidio vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué se está haciendo mal y qué hay que cambiar ya para que ninguna madre, hija o hermana sea otra cifra más? La respuesta no es solo institucional; requiere participación ciudadana, presupuesto, capacitación y voluntad política sostenida.

Seguiremos de cerca el avance de las investigaciones y las respuestas del gobierno estatal. La exigencia de justicia y de políticas que realmente protejan a las mujeres permanece y se amplifica con cada vida arrebatada.

Con información e imágenes de: Proceso.com.mx