Narconómina de “el Mencho” desglosa pagos a militares, policías, sicarios y halcones

Documentos incautados muestran una maquinaría de compra de impunidad y gasto operativo que llega hasta antenas de comunicación

Por: Redacción / Investigación

Una serie de documentos atribuidos al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al liderazgo de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “el Mencho”, han puesto al descubierto una compleja “narconómina” que incluía pagos regulares a militares, policías municipales y estatales, sicarios, halcones y personal administrativo. Según versiones de carpetas de investigación y fuentes judiciales consultadas por este medio, los archivos fueron incautados en operativos recientes y en diligencias de la Fiscalía General de la República (FGR).

Es la fotografía de cómo el crimen organizado convierte sobornos en estructura: un mecanismo donde cada pago es un eslabón que garantiza movilidad, información y protección.

Qué revelan los documentos

  • Destinatarios: pagos a elementos de la Sedena y policías estatales, nóminas para sicarios (mano armada), halcones (vigilancia y “inteligencia”), choferes, operadores logísticos y contadores.
  • Modalidad: entregas periódicas en efectivo y transferencias a cuentas de fachada; dispersión por células para evitar trazabilidad.
  • Gastos operativos: gasolina para las células, despensas para personal, mantenimiento y compra de vehículos, reparación de maquinaria vehicular, y mantenimiento de antenas y equipos de comunicación para coordinar operaciones.
  • Jurisdicción: documentos muestran actividad en varios estados del país, con ramificaciones en centros urbanos y rutas de tránsito estratégico.

Tabla: destinatarios y ejemplos de gastos

Destinatario Función Ejemplo en los documentos
Militares Protección y acceso a información Pagos mensuales para “vigilancia” y cambios de ruta en operativos
Policías Permitir tránsito y alerta de investigaciones Retenciones en efectivo y sobres periódicos
Sicarios Ejecutores y escoltas Nóminas para células armadas y pagos por “misión”
Halcones Información y vigilancia Pagos por turno, gasolina y equipos de comunicación
Logística Vehículos, mantenimiento y comunicaciones Gastos en repuestos, compra de antenas y renta de inmuebles

Impacto en la sociedad y en las instituciones

La existencia de una nómina criminal con alcances en las fuerzas de seguridad no es un dato menor: erosiona la confianza ciudadana, bloquea investigaciones y facilita la comisión de delitos con menor riesgo para los delincuentes. Vecinos de zonas afectadas relatan que la violencia se organiza como una maquinaria: si falta el “pago”, aumentan los cobros de piso y las ejecuciones; si hay protección, crecen las rutas de tráfico y el control territorial.

Especialistas en seguridad consultados por este diario señalan que la corrupción sistémica funciona como lubricante para el crimen. “No es solo dinero: es acceso a bases de datos, a unidades tácticas y a permisos tácitos para operar”, explica una investigadora que prefirió mantener anonimato por seguridad.

Qué dicen las autoridades

Fuentes oficiales confirmaron que existen carpetas abiertas y que los documentos forman parte de pruebas en investigaciones federales. La FGR y la Secretaría de la Defensa Nacional han indicado que continúan las indagatorias; sin embargo, en comunicados recurrentes el Estado admite retos: filtraciones, protección simulada y la dificultad de desarticular redes cuando estas se integran con actores institucionales.

Errores institucionales y reformas necesarias

  • Fallas en depuración y control interno: se requieren auditorías exhaustivas y revisión de adscripciones para detectar irregularidades en plantillas.
  • Brechas salariales: la precariedad salarial de policías locales facilita la tentación del soborno; elevar condiciones laborales y controles podría reducir riesgos.
  • Inteligencia y transparencia: usar datos para seguir flujos financieros y publicar avances sin poner en riesgo testigos.
  • Prevención social: programas de empleo, educación y reinserción para cortar el reclutamiento de jóvenes en zonas vulnerables.

Qué puede hacer la ciudadanía

La lucha contra esta red no es solo tarea del Estado. Vecinos organizados, denuncia ciudadana y presión pública son indispensables. Exigir resultados en auditorías, apoyar a víctimas y promover iniciativas locales de seguridad complementan las acciones de las autoridades.

Conclusión: los documentos que exhiben la narconómina de “el Mencho” son la punta del iceberg de una red que mezcla dinero, armas y complicidades. Desentrañar esa telaraña exige transparencia, investigaciones firmes y reformas profundas que vayan más allá de los golpes mediáticos.

Fuentes: carpetas de investigación y documentos incautados a instancias judiciales, testimonios de investigación, declaraciones institucionales y entrevistas con especialistas en seguridad pública.

Con información e imágenes de: Proceso.com.mx