Larcamón responde a Correa: «Este será nuestro templo» y reta a la afición a llenar el Cuauhtémoc

Tras la ajustada victoria 2-1, Nicolás Larcamón puso paños fríos a la burla del argentino Ángel Correa sobre los continuos cambios de sede del equipo capitalino y, en tono firme pero sin estridencias, reclamó lo que busca cualquier entrenador: identidad y respaldo de su gente.

En conferencia, el técnico se mostró indiferente ante la intención provocadora de Correa y subrayó que lo esencial es que su escuadra se reconozca a sí misma sin importar el escenario. «No creo que sea para entrar en polémica, creo que entendí el comentario jocoso. Donde juguemos somos un equipo muy reconocible, independientemente del estadio. Confío mucho en que este será un templo celeste, que los rivales tengan bien en claro que esta es nuestra localía, por lo menos en los próximos meses, así que invitar a la afición al próximo fin de semana que viene», declaró Larcamón, según reportó La Afición y el periodista Daniel B. Sandoval.

Por qué esto importa

  • La inestabilidad de sedes golpea al aficionado: cambia logística, rutina y la sensación de pertenencia. Un «hogar» fijo es, en el fútbol, tanto mística como ingreso para el club.
  • Larcamón apuesta por la construcción de identidad: más allá del césped, el mensaje va dirigido a jugadores y a la hinchada para transformar cualquier estadio en un bastión propio.
  • La respuesta del técnico también es un guiño institucional: reclama, sin señalar directamente a nadie, que se resuelvan las condiciones que impiden una localía estable.

El partido y el mérito colectivo

Sobre el triunfo ante Tigres, Larcamón resaltó el trabajo colectivo y advirtió que el marcador pudo haber sido más abultado si no hubiese sido por la actuación de Nahuel Guzmán. «Son partidos difíciles, el desarrollo venía encaminando de manera favorable, incluso de no haber sido por Nahuel hubiera sido un marcador muy abultado. Con la necesaria capacidad de saber sufrir, por el formato de la Liga, habrá partidos que tendremos que cerrar así», dijo el DT.

Ese reconocimiento al arquero rival no aparta el mérito de su equipo: presión alta, transición vertical y respuesta táctica en momentos clave que le permitieron sostener la inercia del torneo. Fue una victoria trabajada, con olor a declaración de intenciones.

Mirada al clásico: elogios y advertencias

Larcamón no escatimó en elogios hacia Chivas y el proyecto de Gabriel Milito. Recordó que él mismo afirmó haber enfrentado «a las mejores Chivas desde que llegué a México» y lamentó las críticas que recibió entonces. Sobre el próximo choque en el Cuauhtémoc adelantó: «El fin de semana que viene va a ser un partido muy exigente, va a ser un partidazo».

Qué queda en el aire

  • La polémica lanzada por Correa expone un problema real: la necesidad de un hogar rojiblanco o celeste estable. No es mera coquetería de prensa: afecta taquilla, seguridad y la relación club-afición.
  • Larcamón apuesta por convertir cualquier cancha en un «templo»: es un mensaje de resiliencia, pero también una exigencia a los dirigentes para terminar con la improvisación.
  • El duelo frente a Chivas será la primera prueba masiva: si la afición responde, el discurso del entrenador ganará fuerza; si no, volverán los cuestionamientos sobre la viabilidad de cambiar continuamente de sede.

El llamado final

El entrenador hizo un llamado directo: que la afición se haga presente el próximo fin de semana para refrendar la localía en el Cuauhtémoc. Lo que está en juego no es solo un resultado, es el pulso entre identidad y logística: Larcamón lo sabe y lo puso sobre la mesa. Ahora le toca a la gente responder.

Fuentes: declaraciones de Nicolás Larcamón en conferencia de prensa; reportes de La Afición y el periodista Daniel B. Sandoval.

Con información e imágenes de: Milenio.com