Bala tras bala: asesinan a ex comandante de Navolato en la carretera culiacancito–la palma
También asesinan a ex coordinador operativo de la ces en Morelos; ambos hechos elevan la alarma sobre la seguridad de funcionarios y exfuncionarios
Un sicario de la violencia encontró a su blanco en plena luz del día. Alrededor de las 14:00 horas de este lunes, un ex comandante de la Policía Municipal de Navolato fue acribillado cuando circulaba por la carretera estatal Culiacancito–La Palma, a la altura del Campo Berlín, en la sindicatura de La Palma.
La víctima fue identificada como Pedro ‘N’, de 66 años, vecino de la comunidad de Las Bebelamas, en San Pedro. Iba a bordo de un automóvil Honda Civic blanco, modelo reciente, cuando fue interceptado por hombres armados que dispararon en repetidas ocasiones contra el conductor. El ex mando, jubilado desde hace nueve años, quedó sin vida en el interior del vehículo.
Elementos de la Policía Municipal, personal del Ejército mexicano y de la Secretaría de Marina acudieron tras el reporte al número de emergencias y acordonaron la escena. En el lugar se localizaron casquillos percutidos de grueso calibre. Las primeras diligencias quedaron a cargo de autoridades ministeriales, que buscan esclarecer el móvil y los agresores.
| Víctima | Pedro ‘N’ (66 años) |
| Lugar | Carretera Culiacancito–La Palma, a la altura del Campo Berlín, sindicatura de La Palma, Navolato, Sinaloa |
| Hora aproximada | 14:00 horas |
| Vehículo | Honda Civic blanco, modelo reciente |
| Indicios | Casquillos de grueso calibre; vehículo con impactos de bala |
La ejecución de Pedro ‘N’ se suma a otro atentado mortal ocurrido la misma noche en Morelos, donde fue asesinado Alfonso Moreno Tacuba, ex coordinador operativo de la Comisión Estatal de Seguridad durante la administración de Cuauhtémoc Blanco. Moreno fue atacado al ingresar al fraccionamiento «Las Fincas» alrededor de las 21:00 horas; su automóvil quedó detenido en el acceso y, al arribar los servicios de emergencia, ya no presentaba signos vitales. Peritos levantaron indicios balísticos y el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia correspondiente, informaron autoridades estatales.
¿Qué significan estas dos muertes? Más que cifras, son síntomas. Cuando quienes conocen los pasillos y rutas de la seguridad pública empiezan a caer fuera de servicio, la sociedad pierde no solo a una persona sino a memoria institucional: tácticas, contactos, y la posibilidad de que ese conocimiento sirva para prevenir otros crímenes. Además, revela fallas en las medidas de protección —tanto para servidores públicos activos como para retirados— y plantea preguntas incómodas sobre inteligencia, seguimiento y política de reinserción o protección de exfuncionarios.
Vecinos y familiares, según reportes locales, muestran consternación. Para muchos, estas ejecuciones son una evidencia más de la impunidad que permite a grupos armados operar con relativa libertad en carreteras y fraccionamientos. Para las autoridades, representan retos operativos: investigar, ubicar a los responsables y evitar represalias o ciclos de venganza que eleven aún más la violencia.
- Rigor institucional: las fiscalías estatales deben transparentar avances y activar protocolos interinstitucionales sin demoras.
- Protección focalizada: los exfuncionarios con riesgo probado requieren medidas de protección y seguimiento.
- Prevención comunitaria: programas de prevención de violencia y denuncias anónimas pueden romper cadenas delictivas a pie de barrio.
La noticia obliga a preguntar también por la coordinación federal-estatal y por la eficacia de los operativos en carreteras secundarias, donde muchos crímenes quedan en la impunidad por falta de testigos o por obstrucción. No es suficiente lamentar; es necesario actuar con transparencia y políticas públicas que combinen seguridad, justicia y prevención social.
Mientras las autoridades investigan, la comunidad exige respuestas claras y medidas que impidan que las balas sigan escribiendo la historia cotidiana. La mejora real vendrá cuando la sociedad, las instituciones y los gobiernos retomen el control de las calles con estrategias inteligentes, respetuosas de los derechos humanos y enfocadas en reducir la violencia de raíz.
Este medio mantiene la obligación de seguir el caso y actualizar información conforme avancen las investigaciones oficiales.
