Isaac Hernández: el bailarín que convierte Otelo en un grito de orgullo para el migrante

Lunario, Ciudad de México. — En una conferencia cargada de emoción y convicción, Isaac Hernández, primer bailarín mexicano del American Ballet Theatre, presentó la próxima edición de Despertares y habló sin rodeos sobre su experiencia como migrante en Estados Unidos frente a un clima político antimigratorio.

Con la franqueza de quien habla desde el escenario y desde la vida, Hernández denunció el contexto “muy complejo” que se vive por los cambios de narrativa y políticas impulsadas por el expresidente Donald Trump, y convirtió esa tensión en motor creativo. “Creo que el hecho de que un bailarín mexicano sea el principal del American Ballet Theatre habla por sí mismo… me gusta que mi trabajo hable por mí en los escenarios”, dijo.

Su próximo reto artístico no es menor: debutará en el papel central de Otelo el 11 de marzo en el Lincoln Center, una obra que él mismo interpreta como “un espejo de la condición del foráneo”. Para Hernández, la historia de Otelo —el extranjero que lucha por ser reconocido y, a la vez, sufre la hostilidad del entorno— resuena con la experiencia migrante y se transforma en un “paso de dos” que canta a la resiliencia.

“Lo vi como un gran reto… el eje central de la historia es el foráneo, el que viene del exterior y lo que tiene que hacer para lograr sus sueños”, afirmó. Añadió que su respuesta es artística: “Invito a ver Otelo, al migrante que conquista sus sueños pese a la adversidad. La coreografía es preciosa, es algo muy conmovedor”.

Hernández reconoció la controversia que puede generar elegir a un bailarín mexicano para ese rol en Estados Unidos, pero transformó la expectativa en reivindicación. “Tengo el privilegio de pararme en la Metropolitan Opera House y ofrecer una versión de nosotros los mexicanos… me he sentido muy respaldado por mis compañeros que son de 22 nacionalidades”, señaló, apuntando a la diversidad dentro de la compañía como un contrapeso a las políticas de exclusión.

El artista también habló de Despertares, la gala anual del Auditorio Nacional que el año en curso reunirá propuestas internacionales y nacionales en una mezcla que busca acercar al público a la emoción más que al virtuosismo técnico por sí solo. La edición 2026, dijo, incluirá nombres como el checo Kristián Mensa (Mr. Kriss), el neozelandés Bayley Taps y la Yoann Bourgeois Art Company con Approach 17. Opening, pieza que llega por primera vez a México y cuya escenografía será construida íntegramente en el país bajo las especificaciones del creador.

Hernández repasó su propia evolución artística: “Hace una década priorizaba lo técnico, pero ahora valoro la sensibilidad”. Puso como ejemplo su reciente participación en una versión sutil de Giselle, donde la respuesta del público fue intensa: “Era un silencio absoluto… había gente que me decía, ‘es que no podía dejar de llorar’”.

Evento Fecha Lugar Destacados
Despertares (gala anual) 29 de agosto Auditorio Nacional, Ciudad de México Kristián Mensa, Bayley Taps, Yoann Bourgeois, nueva versión de Giselle
Debut en Otelo 11 de marzo Lincoln Center, Nueva York Pas de deux final; ajuste escénico para público diverso

El discurso de Hernández interpela directamente la relación entre arte y política: si la retórica oficial empuja a cerrar fronteras, el escenario abre puertas simbólicas donde la identidad y la memoria se negocian con pasos y silencios. “Otelo es una pieza emblemática… la historia es muy conocida por todos”, dijo, aunque admitió el reto de presentar escenas violentas ante un público diverso: “Tengo que ver cómo lo voy a organizar porque no quiero hacer algo que vaya a ser muy fuerte visualmente”.

En tono sensato pero contundente, el bailarín hizo un llamado a la resiliencia y al orgullo de los mexicanos en el extranjero. Su mensaje no es de confrontación explícita, sino de demostración: que el trabajo artístico puede ser puente y testimonio. “Yo he cambiado como artista, he madurado… quiero mantener eso actualizado”, concluyó.

La edición de Despertares que Hernández dirige promete dos cosas: espectáculo de alto voltaje y una reflexión sobre cómo la danza puede dignificar historias que, de otra forma, terminan reducidas a cifras y debates electorales. En tiempos en que la política tiende a endurecer fronteras, Isaac Hernández apuesta por abrir el escenario y dejar que la emoción hable por quienes han dejado casa y nombre para buscar un sueño.

Nota: Declaraciones obtenidas en la conferencia de prensa celebrada en el Lunario del Auditorio Nacional; datos sobre fechas y programas anunciados por el propio Hernández durante el acto.

Con información e imágenes de: Milenio.com