Ciudad de México presume ingresos récord; ciudadanos enfrentan la cuenta
Informe trimestral: la SAF reporta crecimiento de 2025, bonos verdes aplaudidos y un ajuste fiscal que levanta dudas
La Secretaría de Administración y Finanzas (SAF) entregó el Informe de Avance Trimestral correspondiente a enero–diciembre de 2025, cumpliendo lo dispuesto en la Constitución de la Ciudad de México y la Ley de Austeridad, por instrucciones de la Jefa de Gobierno, Clara Marina Brugada Molina. El resultado pinta una Ciudad que recauda más y atrae capital, pero que también debe explicar cómo se reparte el costo de ese crecimiento.
Lo esencial en cifras
| Concepto | Cifra (miles de millones de pesos) | Variación anual |
|---|---|---|
| Ingresos totales | 334,327.6 | +8.5% |
| Ingresos locales | 150,635.2 | +21.7% |
| Ingresos de origen federal | 157,063.4 | -1.5% |
| Gasto neto total | 318,165.2 | — |
| Gasto programable | 301,628.4 | +3.1% |
| Inversión pública (total) | — | +9.5% |
| Inversión pública (recursos locales) | 50,354.8 | +24.9% |
| Saldo de la deuda pública | 107,263.6 | -0.6% (desendeudamiento real) |
Qué celebran las autoridades
- La administración presume un ingreso total de 334,327.6 millones, superior en 14.7% a lo aprobado en la Ley de Ingresos 2025 y 8.5% más que en 2024, según el propio informe de la SAF.
- Destaca el empuje de los ingresos locales: +21.7% anual, impulsados por el Impuesto sobre Nóminas (+37.5%) y el Impuesto Predial (+21.8%).
- Avances en obra pública: la inversión aumentó 9.5% y la inversión con recursos locales subió casi un cuarto anual, hasta 50,354.8 millones, lo que las autoridades vinculan con proyectos que mejoran la vida urbana.
- Calificación crediticia robusta: en 2025 Moody’s, Fitch y HR Ratings ratificaron las mejores calificaciones a escala estatal, y la emisión del bono verde —con demanda doble al objetivo— se presenta como muestra de confianza de los inversionistas.
Lo que genera preguntas y preocupaciones
- ¿Quién paga el aumento? El salto en ingresos locales se debe en buena medida a impuestos como el de nóminas y predial. Aunque la administración reporta beneficios fiscales para millones, el incremento también puede reflejar mayor carga o mejor fiscalización sobre empresas y propietarios.
- Transferencias federales a la baja. Los recursos federales registraron una caída de 1.5%, lo que obliga a la Ciudad a sustituir flujos con recaudación propia. Esa sustitución hace más vulnerable a la economía local frente a desaceleraciones.
- Beneficios fiscales: ¿buena política o pérdida de recursos? En 2025 se otorgaron 4,778,323 beneficios fiscales (2,742,116 en predial; 1,225,992 en subsidio a la tenencia; y alrededor del 90% de los contribuyentes del impuesto sobre nóminas —micro y pequeñas empresas— recibieron apoyo). Si bien eso promueve alivio, reduce el cobro efectivo y exige evaluación sobre equidad y costo fiscal.
- Deuda apenas baja. El saldo de la deuda quedó en 107,263.6 millones, con un desendeudamiento real de 0.6%. El gobierno asegura sostenibilidad, pero la reducción es marginal y el endeudamiento debe seguir supervisado para evitar riesgos futuros.
Efectos en la vida cotidiana
La subida de ingresos y la mayor inversión prometen parques, obras y servicios que los ciudadanos verán en calles y estaciones. Al mismo tiempo, la mayor recaudación vía nóminas y predial puede trasladarse —directa o indirectamente— a empleo más caro, alquileres o precios. Los subsidios a la tenencia y las facilidades para licencias alivian trámites para millones, pero la política fiscal debe mostrar que no favorece a unos pocos a costa de la mayoría.
Casos concretos
- Licencias permanentes: 2025 fue el año con más licencias emitidas en la historia de la Ciudad, con 1,407,665 licencias sólo en el año y un acumulado de 1,620,864 al cierre, y se redujo 40% el tiempo de atención en tesorerías.
- Bono verde: se buscó financiar 3,000 millones y hubo posturas por más de 6,000 millones, lo que se interpretó como un voto de confianza en proyectos sostenibles.
Veredicto: avance con letra chica
La SAF presenta a la Ciudad como una alcancía que se llena: más ingresos, más inversión y respaldo del mercado. Pero debajo del brillo hay decisiones que merecen escrutinio: la composición del crecimiento (dependencia de impuestos locales y su impacto distributivo), la eficacia de los beneficios fiscales, y si la disminución de la deuda es suficiente frente a las necesidades de largo plazo.
La cifra y las calificaciones tranquilizan a los mercados; la ciudadanía exige explicaciones claras sobre quién ganó y quién pagó. El llamado es doble: que la autoridad continúe aumentando la inversión social y de infraestructura, y que abra las cuentas con detalle para que el progreso no se convierta en promesa para unos cuantos.
Fuente: Informe de Avance Trimestral de la Secretaría de Administración y Finanzas de la Ciudad de México, enero–diciembre 2025; comunicados de calificación de Moody’s, Fitch y HR Ratings (ratificaciones 2025).
