Recuperó a su hijo, pero no la paz: violencia vicaria se convierte en campaña de odio y amenazas

Por: Redacción

Leonor Muñoz Gómez —conocida como Lola— logró lo que muchas madres anhelan: la restitución de su hijo tras un largo proceso legal en Veracruz. Sin embargo, la victoria en los papeles no le devolvió la tranquilidad. Lola denuncia que la violencia vicaria que vivió en el hogar se ha trasladado al espacio público y al mundo digital: una campaña de desprestigio y acoso que la persigue sin tregua.

El caso

En una conferencia de prensa, Lola explicó que, pese a tener la guardia legal sobre su menor, enfrenta una andanada de ataques en redes sociales y en la calle. Afirma que su agresor inició una campaña sistemática para difamarla —acusaciones de maltrato y abandono— y que a esa estrategia se han sumado múltiples cuentas y personas que la hostigan.

Las agresiones no cesan

Las publicaciones en redes han generado reacciones violentas de seguidores del agresor: mensajes amenazantes, acoso continuo y confrontaciones físicas en espacios públicos. Lola cuenta que la han insultado, empujado y jaloneado; en ocasiones estas agresiones se han dado frente a su hijo mayor.

“Hay personas que me acosan digitalmente, amenazan mi integridad y han tenido el valor de agredirme físicamente en la calle”, dice Lola. La imposibilidad de identificar a muchos de los atacantes dificulta presentar acusaciones formales y detener la cadena de hostigamiento.

El daño sobre el niño

Durante el periodo en que estuvo separada de su hijo, el menor no recibió la terapia necesaria para su condición de retraso en el lenguaje, lo que provocó retrocesos en su tratamiento. Lola teme que las agresiones y el ambiente de confrontación afecten aún más su desarrollo emocional y médico.

Denuncias y respuesta institucional

Según la madre, existen denuncias vigentes por violencia familiar y violencia física ante autoridades de Veracruz que no han mostrado avances palpables. Lola exige medidas cautelares efectivas y que la Fiscalía agilice las investigaciones para frenar tanto la violencia directa del agresor como la de terceros que actúan en su contra.

Organismos especializados y colectivos contra la violencia de género han señalado en general que la violencia vicaria suele enquistarse en redes sociales y comunidades, amplificando el daño. En México, autoridades y organizaciones piden protocolos específicos para la protección de madres e hijos en estos casos, así como medidas que obliguen a plataformas digitales a retirar contenido difamatorio y a identificar cuentas falsas o coordinadas.

Qué pide la víctima

  • Que las fiscalías actúen con rapidez y otorguen protección efectiva para ella y sus hijos.
  • Que las plataformas digitales eliminen contenido que la difama y faciliten la identificación de cuentas anónimas vinculadas a campañas coordinadas.
  • Acceso a terapias y apoyo psicológico para su hijo afectado por la interrupción del tratamiento.

Contexto y llamado

La historia de Lola no es aislada: la violencia vicaria, entendida como el uso de los hijos para dañar a la mujer, tiene repercusiones que se extienden más allá del hogar. Cuando la agresión se expande a redes y comunidades, se crea una bola de nieve que dificulta la convivencia y la recuperación. La combinación de impunidad institucional y la viralidad digital puede convertir a una madre restituidora en blanco constante.

Mientras las autoridades revisan las denuncias, Lola vive entre la liberación legal y el miedo cotidiano. Su caso cuestiona la capacidad de respuesta del sistema para proteger a víctimas de violencia vicaria en todas sus dimensiones: física, psicológica, social y digital.

¿Qué puede hacer la sociedad?

  • Exigir a las autoridades avances reales en las investigaciones y medidas de protección.
  • Reportar y no difundir contenidos que revictimizan a mujeres y niños.
  • Apoyar redes locales y organizaciones que brindan asesoría legal y acompañamiento psicológico.

La restitución de un hijo no debería convertirse en el inicio de una persecución. Lola espera que la justicia actúe y que la tormenta mediática y social que la acecha termine para poder, al fin, reconstruir la vida con su hijo lejos del miedo.

Con información e imágenes de: Milenio.com