Alerta: operadores piden más tiempo para evitar caos y suspensión masiva de líneas móviles
Ciudad de México. Especialistas y operadores telefónicos lanzan una advertencia que suena a ultimátum: el calendario impuesto para el registro obligatorio de líneas móviles es, según la consultora The Competitive Intelligence Unit (The CIU), “prácticamente imposible de lograr” y exige una prórroga urgente para evitar errores, exclusiones y hasta cortes injustificados de servicio.
“Si realmente se busca lograr que el registro se materialice, la clave no está en fijar un plazo prácticamente imposible de lograr, sino en relajarlo”, subraya The CIU en su análisis. La consultora advierte que ampliar el plazo permitirá construir procesos más sólidos y sistemas más seguros para los usuarios, mientras que la prisa puede convertir la medida en un boomerang para la ciudadanía.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Procesos completados reportados por la CRT | 3 millones |
| Total aproximado de líneas móviles | 158 millones |
| Avance relativo | ≈1.9% (menos del 5% señalado por la CRT) |
La comisionada presidenta de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), Norma Solano, reportó 3 millones de procesos completados, una cifra que no llega al 5% del universo de 158 millones de líneas. Esa brecha explica por qué los operadores piden más tiempo: no es solo voluntad, es capacidad técnica y operativa.
The CIU apunta a problemas concretos que ya se vislumbran: registros incompletos, errores en la captura de información y saturación de sistemas, que en el peor de los casos podrían traducirse en la “suspensión indebida de líneas”. En lenguaje llano: cuentas que dejan de funcionar por un error administrativo, personas que no pueden hacer llamadas de emergencia o que se quedan sin acceso a servicios esenciales por un fallo en el registro.
El fondo del asunto no es menor. La consultora recuerda que no basta con voluntad política: hacen falta infraestructura tecnológica, procesos operativos finos, capacitación del personal, software especializado, equipo de cómputo y centros de datos adecuados. Sin esos elementos, la campaña de registro sería como intentar armar un avión en pleno vuelo.
Licitar espectro 5G en la mira
Además del listado móvil, The CIU pone sobre la mesa la próxima licitación de espectro para 5G que la CRT considera estratégica. Las bandas en juego: 600 y 800 megahercios, y bloques en 1.9 y 2.5 gigahercios. La consultora advierte que si la CRT quiere avanzar de forma significativa en 2026, debe demostrar comprensión de las complejidades del mercado y abrirse a una retroalimentación profunda del sector, la academia, agentes regulados y sociedad civil.
En otras palabras: publicar reglas no basta. La convocatoria requiere mano firme, experiencia regulatoria y, sobre todo, diálogo real para evitar decisiones que perjudiquen competencia, cobertura y precios.
Qué se juega la gente común
- Riesgo de pérdida temporal de servicio: equivocaciones en el registro pueden dejar sin líneas a usuarios por días.
- Exclusión digital: poblaciones vulnerables con menos acceso a trámites digitales podrían quedarse fuera del registro y, por ende, de servicios.
- Impacto en la competencia: operadores pequeños con menos recursos podrían verse sobrepasados, reduciendo opciones para el consumidor.
- Retraso en 5G: la incertidumbre regulatoria y operativa puede atrasar la licitación y la llegada efectiva de servicios 5G.
Propuestas prácticas para evitar el desastre
Especialistas y la propia The CIU plantean medidas que, incluso con tono sensacionalista, son sencillas y viables:
- Extensión del plazo con un calendario por fases: pilotos locales, periodos de corrección y acceso para grupos vulnerables.
- Soporte técnico y fondos para operadores regionales y pequeños, para evitar que la falta de capacidad derive en exclusiones.
- Auditorías externas y monitoreo ciudadano para detectar suspensiones indebidas y errores masivos.
- Campañas públicas claras y presencia en zonas rurales para garantizar inscripción inclusiva.
- Diálogo abierto y público entre CRT, operadores, academia y sociedad civil antes de la licitación de 5G.
La foto final es clara: si las autoridades priorizan la prisa sobre la preparación, el tema del registro puede convertirse en una bomba de tiempo que afecte la vida cotidiana de millones. Si, por el contrario, se instrumenta con calma, financiación y control, puede transformarse en una mejora real de la seguridad y la calidad del servicio.
¿Quién tiene la última palabra? La CRT, bajo la mirada crítica de la industria y la sociedad. La decisión de relajar plazos o mantener la prisa definirá si los usuarios ganan en seguridad y accesibilidad o si terminan pagando el costo de un proceso mal planeado.
