Zona maco 2026 sacude la ciudad: zélika garcía afirma que la ia no reemplaza al arte
Edición de dos décadas convierte a la CDMX en un vórtice creativo: nueva sección, curaduría sorpresa y debates que prometen poner en jaque al mercado
Ciudad de México.— Zona Maco vuelve a levantar la marea. La feria que desde hace dos décadas articula el ecosistema artístico de Latinoamérica regresa del 4 al 8 de febrero de 2026 en el Centro Citibanamex con una oferta que, según su fundadora zélika garcía, no busca sustituir al arte, sino sacudir su contexto.
En exclusiva para MILENIO, García desmenuza las piezas fuertes de esta edición: Zona Maco Forma, la nueva sección que funde arte, diseño y objetos coleccionables; la incorporación de Aimé Iglesias Lukin como curadora de Ejes; un programa de conversaciones con voz global; y apuestas digitales como la feria online en Always Art. Todo eso, aderezado con la fiesta oficial Artsy Nights, donde la agrupación Blond:Ish presentará su proyecto Abracadabra.
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Fechas | 4–8 de febrero de 2026 |
| Lugar | Centro Citibanamex, Ciudad de México |
| Novedad principal | Zona Maco Forma: cruce entre arte, diseño y antigüedades |
| Curaduría destacada | Aimé Iglesias Lukin en Ejes |
“La tecnología no reemplaza al arte, pero sí modifica su contexto”, dice García y da la réplica que muchos esperaban en tiempos de algoritmos. La fundadora plantea que la inteligencia artificial es una herramienta que reconfigura preguntas sobre autoría, proceso y experiencia. No es la panacea ni el enemigo: es, afirma, una paleta nueva que puede ampliar lenguajes si se usa con conciencia crítica.
Ese enfoque calma y enciende a la vez: calma a quienes temen la externalización del gesto creativo; enciende a quienes ven en la IA la posibilidad de romper formatos. Zona Maco 2026 pretende explorar esa tensión con obras y charlas que obligan a responder la pregunta incómoda: ¿qué sigue siendo humano en el arte?
Mercado: ¿casino o templo? La respuesta de García es tajante y políticamente incómoda para ambos bandos: “El arte no es ni especulación ni devoción, es un campo vivo”. En otras palabras, el mercado mexicano está madurando: coleccionistas más informados, artistas conscientes de su práctica y una exigencia creciente de coherencia entre discurso, proceso y valor.
La feria, según su fundadora, no solo exhibe obra; construye confianza y visibilidad. Eso, dice, es lo que ha sostenido Zona Maco por más de dos décadas y lo que la mantiene relevante frente a ferias globales que van y vienen.
Lo que tienes que saber y no dejar pasar:
- Zona Maco Forma: espacio para compradores y curiosos que quieren ver el cruce entre obra contemporánea, diseño y objetos históricos.
- Programa de conversaciones: paneles que prometen marcar la agenda cultural con debates sobre mercado, tecnología y nuevas narrativas.
- Premios y plataforma digital: reconocimiento a artistas y feria online en Always Art para quienes no puedan viajar.
- Fiesta oficial Artsy Nights: un cierre que mezcla música y performance para subrayar la dimensión social de la feria.
La directora revela además pequeñas anécdotas de bastidores que humanizan la maquinaria ferial. Relata la crisis del catálogo sin numeración de página, que terminó siendo distribuido tal cual y nadie notó el desastre. “Desde entonces no se me pasa”, confiesa con una risa que relata años de improvisación controlada.
Desafíos bajo la vitrina
Zona Maco no se duerme en los laureles. El principal reto para 2026, según García, es mantener relevancia en un panorama global cambiante. Las ferias que perduran, apunta, son las que ofrecen estructura, confianza y sentido—no necesariamente las más grandes. Eso implica cuidar alianzas con galerías, instituciones y públicos, y leer el contexto sin perder foco.
También está el reto de integrar público nuevo: coleccionistas jóvenes, aficionados al diseño y visitantes que buscan experiencias híbridas entre lo presencial y lo digital. La apuesta de Zona Maco Forma y la plataforma Always Art buscan precisamente expandir ese abanico.
Conclusión
Zona Maco 2026 llega como un termómetro cultural: mide tensiones, enciende debates y, sobre todo, ofrece un programa que obliga a mirar de frente las preguntas de la época. Si lo que buscas es ver cómo la escena latinoamericana se reinventa ante la IA, el mercado y nuevas formas de coleccionar, esta edición promete ser una cita obligada. La ciudad se prepara para ser, una vez más, un vórtice creativo que nadie quiere perderse.
