Djokovic arrasa a Maestrelli y huele a historia: un paso del 25.º Grand Slam

El serbio no afloja a los 38 años: victoria contundente 6-3, 6-2, 6-2 y un número redondo al alcance

Melbourne. Novak Djokovic hizo lo que se esperaba y lo hizo con autoridad. Frente al joven italiano Francesco Maestrelli, procedente de la fase previa, el número 4 del mundo resolvió el trámite en tres sets (6-3, 6-2, 6-2) y selló su victoria número 101 en el Abierto de Australia. Con ese triunfo, según las estadísticas del torneo, Djokovic sumó la victoria 399 en torneos del Grand Slam, a una del histórico número 400.

Fue un partido de control casi absoluto por parte del tenista de Belgrado. Maestrelli, de 23 años y nacido en Pisa, estuvo digno y apoyado por un saque que le permitió maquillar el marcador, pero no tuvo armas para frenar la variedad y la firmeza del repertorio de Djokovic. El partido duró aproximadamente dos horas y cuarto, un consumo de energía calculado por el serbio, quien busca ahorrar combustible para las rondas finales.

Resultado 6-3, 6-2, 6-2
Duración 2 h 15 m (aprox.)
Victorias en AO 101
Victorias en Grand Slam 399 (según estadísticas del torneo)
Edad 38 años y 255 días
Ranking 4.º del mundo

Legado y ambición. Djokovic no disimula su ambición: busca el vigésimo quinto título de Grand Slam, el que le permitiría superar a Margaret Court (24) y situarse en solitario como el máximo ganador histórico de majors en individuales. A sus 38 años, su deseo es más que una quimera: es la continuación de una carrera que rehúye la retirada y alimenta la narrativa de un competidor que aún pinta sus mejores páginas.

“No sabía mucho de mi rival hasta ayer y eso es algo que me sucede últimamente. No tenía mucha experiencia en los grandes escenarios pero le deseo lo mejor”, dijo Djokovic tras el partido, mostrando respeto por el adversario y la cabeza puesta en el siguiente escalón.

Maestrelli y la crónica humana. Para Francesco Maestrelli, 23 años y 137.º del mundo, jugar contra uno de los grandes de la historia fue una primera vez que pone en su currículo la experiencia de medirse a un vivo ejemplo de resistencia y oficio. Su pase desde la qualy y su presencia en la pista central muestran que la puerta del tenis profesional sigue abierta a las nuevas hornadas, aunque el trayecto exija dar la talla frente a gigantes como Djokovic.

Qué sigue para Djokovic. El serbio esperará ahora al vencedor del choque entre Botic Van de Zandschulp y Juncheng Shang. El objetivo es claro: dosificar esfuerzos, llegar entero a las rondas decisivas y pelear de tú a tú con los otros grandes nombres de la nueva generación —Carlos Alcaraz y Jannik Sinner— que le obligan a renovar tácticas y resistencia física.

  • Contexto competitivo: Djokovic llega sin demasiada carga previa —se bajó de Adelaida— y su calendario denota prudencia para afrontar las semanas decisivas.
  • Reto histórico: un título más le daría el récord absoluto de Grand Slams individuales y confirmaría que la edad es, en su caso, una cifra más que una condena.
  • Impacto social: su búsqueda mantiene el interés masivo en Melbourne y reactiva debates sobre longevidad deportiva, preparación física y el lugar de los veteranos en el deporte moderno.

Balance. Djokovic devora registros etapa a etapa: 101 victorias en Melbourne, 399 triunfos en majors y la posibilidad palpable de anotar el número 25 en su palmarés. La historia se escribe con puntos, sets y decisiones sobre la cancha. Él sigue siendo el principal narrador.

Fuentes: estadísticas oficiales del Abierto de Australia y declaraciones del jugador en rueda de prensa después del partido.

Con información e imágenes de: Milenio.com