Autores contra máquinas: la batalla por la remuneración compensatoria y la inteligencia artificial que definirá 2026

Por un lado, la defensa del bolsillo del compositor; por otro, un tsunami tecnológico que promete reescribir reglas. La Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) advierte que 2026 será clave para decidir quién gana —y quién pierde— con la copia privada y la inteligencia artificial.

La pelea ya no es sólo legalidad: es supervivencia económica y cultural. Roberto Cantoral Zucchi, director de la SACM, resumió la hoja de ruta en la fiesta del gremio: “La defensa del derecho autoral ha sido nuestra tarea por años… y estamos trabajando duro en ello”. Cantoral señaló que los dos frentes prioritarios son la remuneración compensatoria por copia privada —esa tarifa incluida en reproductores y dispositivos con memoria— y la regulación de la utilización de obras para entrenar sistemas de inteligencia artificial. Sus declaraciones fueron ofrecidas a MILENIO durante el festejo anual de la sociedad.

Qué está en juego

  • Ingresos de creadores: la remuneración compensatoria busca que parte del precio de reproductores y dispositivos revierta a autores por la copia privada. Sin esa fuente, compositores ven erosionarse su sustento mientras crece el consumo digital.
  • Transparencia y control sobre los usos de obras: la IA puede aprender de letras y melodías sin avisar ni compensar; para la SACM esto implica demandar reglas claras, registro de datasets y pago por usos comerciales.
  • Impacto en consumidores: una tasa por copia privada puede encarecer dispositivos; la autoridad deberá equilibrar protección autoral con bolsillo público.
  • Futuro cultural: si no hay protección, la creatividad puede volverse mercancía desprotegida frente a gigantes tecnológicos.

La fiesta y el aviso político

La sede autoral reunió casi 2,000 invitados y sonó a tradición y protesta. Los Cojolites y Cofradía Cubana amenizaron el evento; entre los asistentes estaban los compositores Gil Rivera, Roberto Belester, Aleks Syntek, Arturo Márquez, Vivir Quintana, Mónica Vélez y Jorge Mejía; además del tenor Fernando de la Mora y figuras públicas como Santiago Nieto y Carla Humphrey. Leonel García anunció a MILENIO que el 6 de febrero saldrá el nuevo disco de Sin Bandera, y Mariana Seoane dijo que empieza a escribir con respeto por los autores.

Martín Urieta, presidente de la SACM, dejó claro el equilibrio que buscan: la IA “es una realidad y puede funcionar como herramienta”, pero “jamás podrá suplir la inspiración de los compositores”.

Qué propone la SACM (y por qué chocará)

  • Impulsar la remuneración compensatoria sobre reproductores y dispositivos con almacenamiento, para que una porción del precio se distribuya entre autores.
  • Exigir que los usos de obras para entrenar modelos de IA sean transparentes y remunerados cuando corresponda; pedir mecanismos de consentimiento o licencias colectivas.
  • Trabajar de la mano con la Secretaría de Cultura, el Instituto Nacional del Derecho de Autor y legisladores para que las reglas se apliquen pronto y con claridad.

Estos reclamos son plausibles, pero no inocuos. Implementarlos requiere definir qué aparatos pagan la tasa, quién administra la recaudación y cómo se mide el uso de obras por la IA. Mal diseñado, el esquema puede convertir a la remuneración en impuesto regresivo que afecta al consumidor o abrir un laberinto burocrático que castigue a pequeños creadores.

Riesgos reales

  • Subir el costo de dispositivos: la carga podría trasladarse a usuarios finales.
  • Lagunas legales: la falta de definiciones sobre qué constituye “uso” en entrenamiento de IA deja puertas abiertas a litigios largos y costosos.
  • Desigualdad en la distribución: sin un sistema transparente, ingresos podrían concentrarse en unos pocos autores reconocidos.
  • Riesgo de regulación restrictiva que frene innovación tecnológica y usos legítimos como preservación o investigación.

¿Qué sigue y qué puede hacer la ciudadanía?

La SACM dice tener “mucha fe” en una respuesta favorable de autoridades durante el año. Para que esa esperanza no se quede en palabra, se necesita:

  • Debate público informado en comisiones legislativas y con representación de creadores, consumidores y la industria tecnológica.
  • Mecanismos de consulta transparente sobre cómo se calculará y repartirá la remuneración compensatoria.
  • Políticas sobre IA que obliguen a la trazabilidad de datasets, contratos justos y compensación proporcional cuando el uso sea comercial.
  • Participación ciudadana: los usuarios deben exigir claridad sobre qué pagan al comprar dispositivos y cómo se protegen los derechos culturales.

Balance final

La SACM apunta a salvar el sustento de miles de creativos frente a dos olas: la copia privada digitalizada y la marea de la inteligencia artificial. Es una batalla de leyes, dinero y sentido común. Si la sociedad quiere que la próxima canción que escuche sea fruto de inspiración y no sólo de algoritmos que devoran obras sin pagar, los próximos meses deberán traducir la retórica en reglas claras y equitativas.

Fuentes: declaraciones de Roberto Cantoral Zucchi y Martín Urieta a MILENIO, y datos de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM) presentados durante su celebración anual.

Con información e imágenes de: Milenio.com