Prueba de vida confirma 304 perros tras desalojo, pero quedan 554 sin verificar
Ciudad de México. La calma llegó con cautela al Refugio Franciscano: después de una semana del desalojo de uno de sus albergues, la comitiva pudo comprobar la situación de 304 de los 858 perros que estaban bajo su cuidado. “Están bien. Tienen alimento, agua y la atención de varios veterinarios”, declaró este jueves Gina Rivara, directora del Refugio Franciscano, al término de un recorrido de poco más de una hora acompañado por Julia Álvarez Icaza, secretaria de Medio Ambiente del Gobierno de la Ciudad de México, y personal técnico de esa dependencia.
La verificación representa un alivio inmediato para el refugio y sus voluntarios, pero también plantea preguntas: ¿dónde están los otros 554 animales? ¿quién supervisa su cuidado y qué documentos acreditan su estado de salud y ubicación? La respuesta institucional, hasta ahora, ha sido mostrar que una parte importante de la población canina está atendida. No obstante, la ausencia de información pública y verificable sobre el resto mantiene la inquietud entre activistas y vecinos.
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Perros bajo cuidado antes del desalojo | 858 |
| Perros verificados en la visita | 304 |
| Perros sin verificación pública | 554 |
| Tiempo desde el desalojo | 1 semana |
| Duración del recorrido | Poco más de 1 hora |
Qué dijeron y qué queda por aclarar
- Refugio Franciscano: asegura que los animales cuentan con agua, comida y atención veterinaria; la directora Gina Rivara brindó la declaración oficial tras el recorrido.
- Secretaría de Medio Ambiente: estuvo representada por su titular Julia Álvarez Icaza y personal técnico, quienes acompañaron la revisión, según fuentes de la comitiva.
- Vacíos de información: no se han hecho públicos listados con identificación de los perros verificados, ni informes veterinarios completos ni el paradero o condición del resto de la población canina.
Impacto social y político
El desalojo de un albergue histórico en la capital no es sólo una noticia administrativa: es una escena con colas, ladridos y dueños de mirada inquieta. Para voluntarios y vecinos, cada perro representa una historia de rescate, adopción pendiente o tratamiento médico. La verificación parcial calma por ahora, pero la falta de transparencia alimenta la desconfianza en las medidas oficiales. En términos prácticos, los riesgos son claros: interrupciones en tratamientos, separaciones no registradas y dificultades para procesos de adopción y reintegración.
Recomendaciones y pasos a seguir
- Publicar un padrón con identificación y estado sanitario de los 858 perros, actualizado y verificable por terceros independientes.
- Permitir visitas periódicas y programadas de representantes del refugio, ONGs y veterinarios ajenos para garantizar cadena de custodia y bienestar.
- Entregar y difundir los informes veterinarios por animal que acrediten tratamientos, vacunas y seguimientos.
- Establecer un calendario público de relocalización o retorno, con responsables claros y canales de queja y seguimiento para la ciudadanía.
La escena vista este jueves fue de alivio parcial: 304 colas moviéndose, cuerpos calientes y atención médica presente. Pero hasta que no se aclare el destino de las otras 554 colas —cada una con su propia historia— la tranquilidad seguirá siendo por ahora una promesa a medias. El reto ahora es convertir esa promesa en hechos comprobables y públicos.
Seguiremos informando conforme las autoridades y el Refugio Franciscano entreguen documentos y listas que permitan verificar, caso por caso, el estado y la ubicación de todos los animales afectados.
