Eni y Repsol luchan para cobrar adeudo de 6 mil mdd
Dos gigantes europeos del gas y el petróleo acumulan pagarés por suministros a Venezuela y presionan sin respuesta clara de Washington
Roma y Madrid reclaman cerca de 6.000 millones de dólares a Venezuela por suministros de gas y nafta que, en los hechos, ayudaron a mantener en funcionamiento la industria petrolera y parte del sistema eléctrico del país. Las compañías italianas y españolas, que además comparten participación en el megayacimiento Perla en el Golfo de Venezuela, han ido acumulando deudas en especie y promesas de pago desde que Estados Unidos estrechó las sanciones contra Caracas, según registros y fuentes cercanas al caso citadas por agencias internacionales.
Qué pasó
- Durante años Eni y Repsol entregaron nafta y gas a Petróleos de Venezuela (PDVSA). La nafta se usa para diluir el petróleo pesado y facilitar su transporte; el gas alimenta generación eléctrica y procesos industriales.
- Hasta marzo de 2023 recibían crudo como pago en especie. Con el endurecimiento de sanciones, Washington revocó permisos especiales que permitían esos cobros en especie, con una excepción muy visible para la petrolera Chevron, lo que dejó expuestas a las europeas a posibles sanciones si seguían aceptando crudo.
- Desde entonces, ambas compañías siguieron suministrando y acumulando pagarés y otras obligaciones por un total aproximado de 6.000 millones de dólares, que incluyen deudas recientes por nafta de 2023, según fuentes y declaraciones públicas (Reuters; Bloomberg).
Por qué importa para la gente
La disputa no es solo financiera. Cuando la nafta y el gas faltan, el crudo pesado no se puede mover con facilidad y la producción cae. La electricidad también puede verse afectada: Repsol ha señalado que suministró alrededor de un tercio del gas usado en la generación eléctrica venezolana. En términos concretos, menos combustible y gas significa plantas menos estables, más cortes y presión sobre servicios básicos, además de riesgo de pérdida de empleos en instalaciones que dependen de esos suministros.
Actores y posiciones
- Eni y Repsol: han dicho que buscan soluciones y que mantienen diálogo con autoridades. Repsol, por boca de su consejero delegado Josu Jon Imaz, afirmó que estaban en conversaciones para desbloquear pagos antes de que la política estadounidense cambiara el escenario.
- Gobierno de EE. UU.: la política de la administración anterior, descrita por analistas como “America First”, inclinó la balanza hacia exenciones para empresas propias (como Chevron) y, según fuentes europeas, mostró menos urgencia para resolver los problemas de cobro de firmas extranjeras. El Departamento del Tesoro no respondió en el momento de los reportes.
- Venezuela (PDVSA): en una economía con control cambiario y fuertes restricciones financieras, las dificultades para pagar en efectivo llevan a soluciones en especie o a acumulación de deuda, complicando las relaciones con proveedores extranjeros.
- Analistas: Kevin Book, de ClearView Energy Partners, señaló que la administración de Trump introdujo exenciones en 2019 que cambiaron las reglas del juego y reforzaron la percepción de que las prioridades de Washington no siempre coinciden con las de las empresas europeas.
Datos clave
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Monto reclamado | ~6.000 millones de dólares (suministros en especie y deudas históricas) |
| Compañías | Eni (Italia) y Repsol (España) |
| Activo relevante | Yacimiento Perla (Bloque Cardón IV), megacampo offshore en el Golfo de Venezuela |
| Pago previo | Crudo en especie hasta marzo de 2023; luego acumulación de pagarés |
Escenarios y vías de solución
Las opciones para reclamar y recuperar estos recursos son varias y ninguna fácil.
- Negociación bilateral: intentar acuerdos con el gobierno venezolano que permitan pagos escalonados o nuevas fórmulas de compensación.
- Gestión diplomática en Washington: buscar que el Tesoro conceda licencias o soluciones que permitan desbloquear pagos sin violar sanciones.
- Acciones legales y arbitrajes internacionales: las empresas pueden recurrir a tribunales o mecanismos de arbitraje, procedimiento costoso y lento pero con precedentes.
- Reestructuración de operaciones: en la práctica muchas empresas optan por reducir exposición, vender participaciones o condicionar futuras inversiones a garantías robustas.
Contexto más amplio
La disputa es un espejo de tensiones geopolíticas: sanciones unilaterales, intereses nacionales y la vulnerabilidad de las cadenas energéticas. Para las empresas europeas la situación plantea una pregunta estratégica: ¿compensar el riesgo de continuar operando en Venezuela a cambio de mantener posiciones frente a futuros repuntes del mercado, o priorizar la seguridad jurídica y financiera, aunque eso suponga abandonar activos y dejar sin suministro a sectores locales?
Conclusión
Detrás de los números hay una realidad cotidiana: comunidades que dependen del gas para electricidad y trabajo, así como trabajadores y proveedores que pueden ver caer su actividad. Para resolver el conflicto hará falta combinar diplomacia, transparencia en las cuentas y una decisión política que equilibre sanciones con mecanismos que protejan tanto a acreedores como a la población civil. Mientras tanto, Eni y Repsol siguen contando sus adeudos y buscando una salida que evite un daño mayor en la región.
Fuentes: agencias internacionales y declaraciones públicas de las compañías y analistas citados en reportes recientes.
