Utilizan flotilla de taxis por aplicación para consumar fraude ‘la patrona’ en cdmx

La patrona, el fraude telefónico que obliga a trabajadoras y trabajadores del hogar a entregar joyas y dinero, evolucionó en la Ciudad de México: ya no basta con un solo vehículo, ahora bandas coordinadas usan hasta siete taxis por aplicación para llevarse el botín y dificultar su seguimiento.

Qué pasó en el caso de polanco

Una investigación judicial a la que tuvo acceso este medio detalla un episodio en la colonia Polanco Cuarta Sección, alcaldía Miguel Hidalgo. El empleado doméstico, identificado como Carlos, recibió una llamada en la que un sujeto que dijo ser “un licenciado” aseguró que los patrones tenían problemas con una póliza y que sus bienes serían embargados.

Siguiendo instrucciones, Carlos guardó en maletas, bolsas y paquetes objetos de valor —entre ellos una caja fuerte, relojes, joyas, dinero en efectivo y monedas de colección— que, según las grabaciones de seguridad, fueron recogidos por siete taxis por aplicación. La Fiscalía General de Justicia inició la carpeta CI-FIMH/UAT-MH-4/U-1 S/D/02510/09-2025 por el delito de fraude. Las autoridades siguieron la ruta de los vehículos hasta un domicilio en la colonia General Anaya, alcaldía Benito Juárez, donde además se detectó una camioneta Jeep Wrangler con dos personas que habrían participado en la operación.

Alcance y cifras

Concepto Dato Fuente
Reportes en el último año sobre este modus 215 llamadas Consejo Ciudadano de Seguridad
Rango típico de pérdida por incidente $5,000 a $30,000 pesos Consejo Ciudadano
Caso atípico con mayor afectación $1,000,000 pesos Consejo Ciudadano
Acumulado de reportes desde 2019 Más de 5,000 atenciones Consejo Ciudadano

Cómo funciona y por qué cambiaron la táctica

El patrón clásico de la patrona consiste en una llamada dirigida a la persona que trabaja en el domicilio: los delincuentes se hacen pasar por el empleador o por autoridades y mantienen a la víctima al teléfono para evitar que verifique la información. Con el uso de varios taxis por aplicación, las bandas buscan:

  • Dividir el botín para despejar sospechas y hacer más difícil la recuperación.
  • Evadir acciones rápidas de las autoridades al dispersar los vehículos por distintas rutas.
  • Aprovechar la logística y anonimato que ofrecen las plataformas de movilidad.

Fuentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana señalan que grupos pequeños, en algunos casos integrados por personas de origen sudamericano, concentran operaciones en zonas de alta plusvalía como Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón, Cuajimalpa y Coyoacán.

Qué están haciendo las autoridades

  • La Fiscalía General de Justicia investiga las rutas y vínculos entre los vehículos detectados por cámaras de vigilancia.
  • La Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó operativos y campañas informativas en colonias de mayor riesgo para prevenir la patrona y fraudes como el del falso repartidor.
  • Se coordina con plataformas de transporte para detectar patrones anómalos en viajes y cuentas.

Recomendaciones prácticas para empleadores y trabajadores del hogar

  • Verificar siempre: Si una persona que dice ser el patrón pide entregar objetos, cuelgue y confirme con la empleadora o el empleador por otra vía (llamada a un número conocido, mensaje a un contacto verificado).
  • No seguir instrucciones telefónicas que impliquen sacar pertenencias sin una confirmación presencial o por voz segura.
  • Registrar y asegurar joyas, documentos y efectivo en cajas fuertes con llave o en custodia bancaria.
  • Informar y capacitar a trabajadoras y trabajadores domésticos sobre el modus operandi y dejar un protocolo claro: a quién llamar, qué hacer y dónde guardar objetos de valor.
  • Denunciar inmediatamente ante la Fiscalía o la policía si reciben llamadas sospechosas; las cámaras y registros de plataformas pueden ser clave para recuperar bienes.

Retos y propuestas

El caso expone fallas que no sólo son policiales: hay un problema de vulnerabilidad social. Muchas trabajadoras y trabajadores del hogar reciben órdenes directas y, por miedo o confianza, no verifican. Para reducir el daño se necesita:

  • Campañas sostenidas de prevención dirigidas a empleadores y personal doméstico.
  • Mecanismos de verificación rápidos entre quien da la orden y quien la recibe (códigos, contraseñas, llamadas a números alternos).
  • Mayor colaboración entre plataformas de transporte y autoridades para compartir datos cuando se detecten viajes con patrones inusuales.
  • Protocolos de respuesta policial que prioricen la trazabilidad de vehículos y la preservación de evidencia digital.

Conclusión

El fraude conocido como la patrona evoluciona con la misma rapidez con la que cambian las herramientas tecnológicas. La combinación de llamadas manipuladoras y la logística de múltiples taxis por aplicación complica la detección, pero no la hace invulnerable. La prevención, la comunicación entre empleadores y trabajadores, y la cooperación entre autoridades y plataformas son medidas concretas que pueden reducir el riesgo. Mientras tanto, la recomendación es básica y cercana: confirmar antes de entregar, y denunciar ante la primera sospecha.

Con información e imágenes de: Milenio.com