Senado rendirá homenaje a mujeres que transformaron el poder
El Senado de la República organizará un acto conmemorativo el 16 de enero de 2026 para recordar el 110 aniversario del Primer Congreso Feminista de América Latina, celebrado en 1916 en Mérida, Yucatán. La iniciativa, impulsada por la presidenta de la Mesa Directiva, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, busca reconocer tanto a las pioneras que abrieron el camino como a las mujeres que hoy transforman el poder público en México.
La ceremonia tendrá lugar en la antigua sede Xicoténcatl. Según la senadora Castillo Juárez, en los próximos días se enviarán invitaciones para que asistan, entre otros, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo —quien, de concretarse su presencia, sería la primera mandataria en acudir oficialmente a ese recinto—, legisladoras federales, representantes de congresos estatales, funcionarias de los gobiernos federal y locales, y delegaciones de organismos internacionales.
Un homenaje con memoria histórica
El Primer Congreso Feminista de América Latina (13-16 de enero de 1916) fue un hito que puso sobre la mesa demandas radicales para la época: el sufragio femenino, el derecho a ser electas, educación laica, reformas laborales y, incluso, debates sobre anticoncepción. Mujeres como Elvia Carrillo Puerto, Rita Cetina y Rosa Torre fueron encabezando esa corriente que, décadas después, vería avances legales como la inclusión del voto femenino en la Constitución en 1953.
| Año | Evento |
|---|---|
| 1916 | Primer Congreso Feminista de América Latina, Mérida |
| 1953 | Reconocimiento constitucional del voto de la mujer en México |
| 2026 | Acto conmemorativo en el Senado (16 de enero) |
Contexto político y legal
Castillo Juárez ha enmarcado el homenaje en los cambios recientes del país: una reforma constitucional en materia de igualdad sustantiva —que, según la senadora, cumple un año de su publicación— la creación, por primera vez, de una Secretaría de las Mujeres y la conformación en noviembre de la llamada Alianza Xicoténcatl, un frente que pretende unificar marcos legales para garantizar la igualdad y combatir el abuso sexual a nivel nacional.
Datos demográficos y políticos refuerzan la relevancia del gesto: el Consejo Nacional de Población (Conapo) proyecta para 2025 alrededor de 68.1 millones de mujeres en México, lo que representa el 51.1% de la población total. Ese peso poblacional se traduce también en influencia electoral y en la necesidad de políticas públicas efectivas que respondan a sus derechos y riesgos.
Avances y sombras
El acto conmemorativo será, en parte, una celebración de logros: inclusión de la perspectiva de género en normas e instituciones, mayor presencia femenina en espacios públicos y cambios legales que apuntan a garantizar una vida libre de violencia. Sin embargo, la conmemoración no puede ni debe quedarse en la simbología. Activistas, académicas y organizaciones feministas llevan años señalando brechas persistentes: prevalencia de violencia de género, impunidad en delitos contra mujeres, insuficiente acceso a justicia efectiva y desigualdad económica y laboral.
En palabras de la propia senadora, “esto no ha sido una concesión gratuita; es el resultado de la lucha histórica de valientes mujeres que nos antecedieron”. Al mismo tiempo, señaló la necesidad de aprovechar el momento político para fortalecer la implementación de leyes, asignar presupuestos y crear mecanismos de evaluación que conviertan la retórica en servicios y protección reales.
Qué esperar del acto
- Reconocimiento histórico y honores a las figuras del feminismo y a legisladoras actuales.
- Intervenciones institucionales que pongan énfasis en reformas legales ya aprobadas y en su aplicación.
- Presencia de representantes estatales y organismos internacionales, con posibilidad de que el acto se convierta en plataforma para anunciar acuerdos o programas multisectoriales.
- Expectativa ciudadana y de organizaciones civiles por medidas concretas: recursos para atención integral, capacitar a operadores de justicia y políticas públicas que reduzcan la brecha económica y de seguridad para las mujeres.
Un llamado a la vigilancia ciudadana
Conmemorar es importante; transformar es lo que genera cambios en el día a día. Este homenaje puede servir como punto de partida para que la sociedad y sus representantes acuerden metas medibles: reducir la violencia, garantizar acceso a la justicia, mejorar la participación política paritaria y cerrar brechas económicas. Como en una carrera de relevos, las pioneras pasaron la antorcha; ahora toca asegurar que el fuego ilumine políticas públicas eficaces y no se quede en ceremonias.
La cita del 16 de enero tendrá valor simbólico y político. Su verdadero impacto dependerrá de que las promesas se traduzcan en acciones, recursos y rendición de cuentas. La ciudadanía, las colectivas y las instituciones vigilarán si el homenaje es solamente memoria o el preludio de cambios sostenibles en la vida cotidiana de las mujeres en México.

