Trump denuesta a ex presidentes Biden y Obama en ‘Paseo de la Fama’ de la Casa Blanca

Washington. Meses después de convertir un pasillo del Ala Oeste en lo que llama el Paseo de la Fama Presidencial, el presidente Donald Trump añadió placas con textos partidistas y subjetivos que describen a ex mandatarios como figuras divisivas o incompetentes. Los textos, según la Casa Blanca y publicaciones en redes sociales auditadas por reporteros, fueron escritos en buena medida por el propio presidente, de acuerdo con la secretaria de prensa Karoline Leavitt.

Qué dicen las placas

La placa introductoria, colocada al inicio del recorrido, afirma que el Paseo fue “concebido, construido y dedicado por el presidente Donald J. Trump como un tributo a los presidentes pasados, buenos, malos y un tanto mediocres”, y añade que la exhibición permanecerá intacta tras su salida de la Casa Blanca.

Algunas inscripciones reproducidas en redes sociales y en la comunicación oficial incluyen:

  • Sobre Joe Biden: “Sleepy Joe Biden fue, por mucho, el peor presidente en la historia de Estados Unidos” y que asumió “como resultado de la elección más corrupta de la historia”.
  • Sobre Barack Obama: “Barack Hussein Obama fue el primer presidente negro… una de las figuras políticas más divisivas en la historia de Estados Unidos”.
  • Sobre George W. Bush: Se reconoce la creación del Departamento de Seguridad Nacional, pero se critica que “inició guerras en Afganistán e Irak, ninguna de las cuales debió haber ocurrido”.

Periodistas que difundieron partes de las placas en redes lo hicieron el 17 de diciembre de 2025, citando fotografías y declaraciones oficiales de la Casa Blanca. La secretaria de prensa Karoline Leavitt defendió los textos como “descripciones elocuentemente escritas” y dijo que el presidente participó directamente en muchos de ellos. Biden no hizo comentarios públicos sobre su placa, y representantes de Obama no respondieron de inmediato a solicitudes de información.

Verificación y contexto

Placa Verificación y contexto
Biden: “elección más corrupta” y “peor presidente” Los resultados oficiales de 2020 registran que Joe Biden ganó tanto el voto popular como el Colegio Electoral. Las alegaciones generalizadas de fraude fueron desestimadas en múltiples tribunales y por funcionarios electorales estatales, sin pruebas concluyentes que hayan cambiado el resultado.
Obama: “figura divisiva” Barack Obama fue el primer presidente afroestadounidense, un hecho histórico. Su mandato generó polarización política, como ocurre con muchos gobiernos, pero la noción de “más divisivo” es una valoración subjetiva que depende de indicadores políticos y de opinión pública.
George W. Bush: creación del DHS y guerras Es un hecho que la administración Bush impulsó la creación del Departamento de Seguridad Nacional tras los atentados de 2001. Las decisiones de intervenir en Afganistán e Irak han sido ampliamente debatidas y criticadas por sus consecuencias humanas y estratégicas.

Por qué importa

La transformación de espacios institucionales en vehículos de narrativa política plantea varias preguntas con consecuencias concretas para la ciudadanía:

  • Memoria pública: La Casa Blanca es también un museo de la presidencia. Cuando la institución exhibe valoraciones partidistas, se corre el riesgo de deformar el registro histórico y confundir al público sobre hechos verificables.
  • Precedente institucional: Si una administración deja juicios partidistas como parte permanente del edificio, futuros presidentes podrían usar esa vía para reescribir o consolidar interpretaciones favorables.
  • Transparencia y controles: Hay preguntas sobre quién autoriza cambios en espacios públicos de la Casa Blanca y sobre la supervisión por parte de archivos, historiadores y comités del Congreso.

Reacciones y realismo

La defensa desde la Casa Blanca subraya la prerrogativa presidencial para decorar y encargar obras en la residencia oficial, y sostiene que el paseo es un tributo. Críticos y algunos analistas advierten que la mezcla de adjetivos políticos con hechos en un lugar institucional puede erosionar la confianza en los símbolos nacionales.

Más allá del debate simbólico, la disputa invita a revisar mecanismos concretos: el papel de los Archivos Nacionales en preservar el registro presidencial, la necesidad de principios curatoriales transparentes en espacios públicos, y la función del Congreso para supervisar cambios permanentes en la Casa Blanca.

Qué puede hacer la ciudadanía

  • Exigir transparencia, pidiendo a representantes en el Congreso información sobre la autorización y el coste de las modificaciones.
  • Apoyar a historiadores, museos y periodistas independientes que verifiquen y expliquen el registro público con datos.
  • Participar en el debate público: asistir a foros, escribir a medios y a sus representantes para plantear preocupaciones sobre la preservación imparcial del patrimonio institucional.

Conclusión

El Paseo de la Fama Presidencial revela algo más que gusto decorativo: muestra cómo un mandatario puede usar el espacio institucional para inscribir juicios políticos en la memoria colectiva. Es un recordatorio de que la defensa de hechos verificables, la transparencia en los espacios públicos y la vigilancia ciudadana son esenciales para mantener un patrimonio común que explique, sin confundir, la historia que compartimos.

Con información e imágenes de: Milenio.com